LAS EUROPEAS Y UNION PROGRESO Y DEMOCRACIA


A pesar de tener una meritoria representación política en el parlamento a UP y D no se le ha dado ni bola en estas europeas que han ganado los abstencionistas, aunque esto no deja de ser una falacia y es discutible que deslegitime los resultados. En cualquier caso quiero hacer una reflexión desde la perspectiva de este partido, al que no pertenezco y con el que no mantengo relación alguna.
La pérdida de votos hace pensar que parte de la sangría del PSOE se ha dirigido hacia esta formación, y el origen de sus líderes, junto con algunos postulados en materia social y de costumbres, puede que favorezca tal destino. Pero las líneas ideológicas son atractivas para gran parte de ese centro político que decide las elecciones, cuya filiación es liberal, individualista, y, en muchos casos, con una formación cultural media – alta; personas básicamente urbanas que han conocido la democracia en la mayor parte de su vida y que no se sienten necesariamente atadas a un partido.
UPyD debe tener en cuenta que su fuerza está en la posibilidad que ven los ciudadanos de atenuar la deriva de los grandes partidos sin caer en el chantaje de los nacionalistas. Muchos deseamos que los dos grandes, los que cuentan de verdad, dejen de ser tan endogámicos; que abandonen el clientelismo (Chaves o Fabra); que reconduzcan el estado autonómico a límites más serenos y razonables; que acaben con la desigualdad educativa y la marginación del español; que tengan políticas auténticamente de estado en materias como el agua, las infraestructuras, exteriores, terrorismo y, en casos extremos como ahora, en economía.
Este partido se nos muestra como la bisagra sobre la que pactar en ausencia de mayoría absoluta, como un socio leal al estado y como una garantía de que la corrupción no va a quedar impune en las urnas porque hay alternativa fiable. Pero tal confianza se rompe si adquiere los hábitos y servidumbres que lastran al PP y al PSOE.
Considero que este partido debe aglutinar a Ciutadans y ceñirse al espacio que le da sentido: el nacional y el europeo. Mal va funcionar en las autonomías si tiene que pelear contra los discursos victimistas, populistas y, en ocasiones, manifiestamente separatistas que exhiben los dos principales, ofreciendo unidad de discurso si este penaliza alguna reclamación arraigada o habla de limitar poderes a favor del gobierno central. Además la experiencia nos muestra que el grueso de la corrupción se fragua en los niveles bajos de la administración (ayuntamientos, diputaciones y, en inferior grado, gobiernos autónomos). No podemos olvidar que una de las misiones que debe guiar su hoja de ruta es la reducción de la arbitrariedad en estas instituciones, aligerar el número de funcionarios y modificar o privatizar las televisiones autonómicas por su despilfarro del dinero público y por la utilización obscena a favor de quien manda. Muchos de estos objetivos son asumibles en unos comicios nacionales, pero no en una disputa local.
En el plano práctico, es cierto que la no presencia de cuadros con aspiraciones personales en estos ámbitos resta capacidad operativa, sin embargo centra esfuerzos y clarifica los objetivos. También evita la irrupción de personajes atrabiliarios o pillos con intereses circunscritos a estos niveles. Si nos fijamos en la Vega Baja, siendo importante el logro, el número de votos recogido en los 27 pueblos apenas le daría dos concejales en Orihuela, luego su amenaza como fuerzas locales a medio plazo es mínima; su discurso en estas elecciones no sería atractivo y está, generalmente, representados por las formaciones surgidas desde los propios partidos nacionales o el asociacionismo vecinal.
El PP ha consolidado un espacio hegemónico en alguna comunidad, el PSOE lleva camino de ser residual en Murcia y Valencia, lastrando la acción de los grupos municipales, pero los resultados auguran que en las próximas ninguno va a tener mayoría absoluta, a caso ni suficiente, pues el partido popular ha movilizado su electorado al máximo, dejando poco margen de mejora.
UPyD debe arriesgarse a un concepto nuevo, evitando repetir un modelo gastado y pernicioso. Los electores con sentido político necesitan poder elegir de manera diferente si votan elecciones globales (europeas o nacionales), de si lo hacen en autonómicas o municipales.
Demos la bienvenida a Rosa y los suyos, pero miremos con reparos el acceso al ámbito local. Para mí, que nada tengo que ver, sería un error.
EL ORIHUELA PROFESIONAL DEBE DESAPARECER


Estamos pendientes de qué va a pasar con el Orihuela Deportiva, escribo cuando aún no se sabe el camino a seguir pero se sospecha que nos encontramos ante la enésima crisis. La prensa destaca que la deuda de los equipos supera los 3500 millones de euros en la temporada pasada y que no ha hecho sino aumentar en la presente. Más de 20 equipos de primera y segunda ven peligrar su continuidad por impagos, en la 2ªB y Tercera la cosa puede ser demencial. ¿Debemos salvar al equipo si no es viable económicamente a pesar del casi millón de euros municipales, o sea de todos, puestos ya?
Mi respuesta es que no si pretendemos seguir como hasta ahora. Defiendo que la estructura del fútbol actual es inviable, inasumible, innecesaria y perjudicial. Me explico: no es de recibo que unos jugadores de 2ªB, como los del Orihuela y otros muchos, cobren más que un profesional con titulación superior cuando no ingresan ni el 1% de lo que cuestan. Cristiano Ronaldo genera más de lo que le dan, es rentable a pesar de la desmesura de su contrato, que nos guste o nos parezca inmoral es otra cuestión.
El fútbol no admite más profesionalidad que la primera división y algunos de segunda con rigurosos controles salariales. Y al hilo de esto me pregunto, ¿ por qué debe cobrar un chaval por hacer lo que le gusta en mejores condiciones que el resto de vecinos, en las mejores instalaciones, con horarios preferentes y subvenciones a la competición? Jugar al fútbol exige escasamente dos horas de entrenamiento cuatro o cinco días a la semana, es decir, menos de lo que entrena mucha gente de manera amateur como los fondistas del Tragamillas, que cada mañana madrugan para ir a trabajar sus ocho o diez horas. ¿Correr 15 km diarios con sesenta años no debería primarse? Pues no, es un acto voluntario, como jugar al fútbol y desde luego pagar nóminas con dineros públicos de jugadores fichados de otras zonas se acerca al absurdo o la prevaricación.
La 2ªB no puede ser profesional, debe ser un vivero donde se termine de formar la cantera, que cobije a los jugadores locales o comarcales, que deben seguir con sus estudios o trabajo y entrenar por la tarde como todo hijo de vecino. Y el que valga se hará profesional. Cederles una instalación en uso preferente, ayudarles en los viajes, darles la gestión de la publicidad o la cantina, mantener los lugares de entrenamiento, buscarles patrocinadores sí; soltar pasta para pagar a tipos que están todo el día tocándose la barriga, que no son de aquí casi ninguno y que cierran el paso a los jóvenes de las escuelas deportivas de ningún modo.
Quien quiera deporte profesional que lo pague. A mi, como a la mayoría, hacer deporte, y hago más que muchos futbolistas profesionales, me cuesta una pasta y nadie me paga para que entrene y compita. No genero suficiente interés, salvo entre algunas señoras de la piscina. Ellos tampoco y si no que nos den la cuenta de explotación, veamos el dinero de entradas y carnets, lo demás está al albur de un mecenas eventual, que me parece bien siempre que se arriesgue capital privado.
Dejemos el romanticismo rancio y empecemos a hacer las cosas bien.
LA BARAKA DE MÓNICA


En el entorno más cercando de la alcaldesa están preocupados, piensan que la suerte no va a acompañarla todo el tiempo. Hasta ahora ha ganado las apuestas por milímetros, como las ajustadísimas elecciones donde desbancó a Medina, con mi aplauso y apoyo por poco que valiese; o el reciente en el que derrotó a Pérez Fenoll, el hombre de Camps también por la mínima. Desde Valencia le hacen una guerra sorda, pero tiene mucho apoyo local, la lista de afiliados puede llegar a competir con la de empadronados en un caso singular que se estudiará en las facultades de ciencias políticas.
La última apuesta de Valencia para socavar el poder de nuestra alcaldesa en el partido ha sido la designación de Eva Ortiz al parlamento europeo. Un aviso a navegantes de quién goza del favor del Molt, pero hete aquí que se produce en pleno desarrollo del caso Gurtel, o sea, cuando las caretas se han destapado, resulta que el primo de Zumosol igual se tiene que ir o no está para peleas. Estemos atentos a las señales del partido que seguramente sean significativas, incluso en el desarrollo de la campaña para las europeas. Parece que los tiempos hacen buenas las apuestas de Mónica, la suerte le sonríe, ¿hasta cuándo?
Está claro que su carrera no se acaba en Orihuela, o no tiene ese propósito, estamos ante un animal político de primer orden, por ambición, edad y currículo. Sin embargo, ese entorno íntimo está fastidiado, entienden que para sus propósitos no se ha pertrechado de un equipo capaz: los concejales no dan la talla en gran medida y los asesores en ninguna, salvo honrosas excepciones. Temen incluso por su salud, pues el ritmo de trabajo es de locura y los grandes retos que la harían diferente de sus penosos predecesores no se ven. Nadie piensa estratégicamente en el grupo, nadie actúa con suficiente solvencia como pararrayos, nadie tiene una idea del municipio presentable y estructurada. Todo depende de su talento que debe diseminar entre el partido a diferentes niveles, la Diputación y el ayuntamiento. Demasiado trajín para una sola persona.
Mientras ningún asunto judicial la presione, su puesto y su reelección no corren riesgo alguno, pero Orihuela precisa de una mano firme que se ocupe con rigor, planificación y esmero. Ella es una vendedora inigualable, su capacidad para trasmitir ilusión no admite discusión, pero empieza a sonar a hueco mucho de lo que dice, por eso insisto, debe aprovechar el momento de fortaleza que tiene para consolidar un grupo de asesores capaz, profesional y competente e ir diseñando las bases del nuevo equipo político para entregarle al municipio lo que este le está dando de sobras. La autocomplacencia o el desdén, pecados de alguno de sus predecesores, pueden arrinconarla como lo hicieron con Cartagena, a quien no le faltaban dotes ni ambición.
La suerte hay que buscarla, ella lo ha hecho con denuedo, pero abarca demasiado para su sola envergadura, necesita de otros brazos para pensar, planificar, proponer y que ella disponga con criterio, no con la ligereza o la improvisación que caracteriza la gobernanza de nuestro pueblo. Orihuela está por encima de la gran mayoría de sus colaboradores y la sobrepasa en su empeño que no se limita aquí y que, como hemos dicho, tiene otros objetivos.
EL PP CONTRA LA CORRUPCIÓN MUNICIPAL

Tengo que felicitar al PP por su enconada oposición a las prácticas nepotistas, los tratos de favor y los atisbos de corrupción que salpican la vida municipal. Para ello ha utilizado argumentos que van más allá de la legalidad o no de las conductas y apelan a la ética que debe guiar los comportamientos políticos. Como ellos, yo siempre he defendido que las responsabilidades deben asumirse en un plano diferente de la esfera judicial y que el excesivo recurso a los tribunales obedece a la falta de transparencia de los gobernantes y a su obstinada manía de calificar de legal cuanto no les conduzca directamente a la cárcel.
“No sabemos si esta contratación directa es o no legal, lo que si que tenemos claro es que no es ético", con esta contundencia se expresan los miembros del PP y continúan su reflexión:"Lamentamos que aunque ya se haya denunciado esta situación en diversas ocasiones, el equipo de gobierno siga contratando a sus familiares directos", porque entienden con buen criterio democrático que la contumacia añade elementos de sospecha y deja claro que se trata de un trato de favor inadmisible, a la vez que discriminatorio con respecto al resto de profesionales. También han llamado la atención sobre los incrementos injustificados en las facturas, que han llegado a triplicar el cargo por conceptos semejantes sin explicación alguna, y es que, como ellos mismos dicen, el PP anuncia que seguirá "defendiendo los intereses de los ciudadanos, y fiscalizando todas las prácticas del equipo de gobierno”, que, añado yo, es lo que debe hacer un partido cuando está en la oposición.
El PSOE responde que sólo quieren salir en los medios de comunicación pues "no realizan labor de oposición" y se aferró a la cantinela de que es un pueblo pequeño donde "todo el mundo tiene derecho a trabajar"."Además no es un tema nuevo, llevan meses con esta historia", indicó la primera edil, como si para ser reprensible una práctica necesitase de la novedad, estar inédita o ser original. Curiosa forma de defenderse la de la alcaldesa.
Lo más curioso del caso es que estos mismos comportamientos y argumentos se dan en sentido contrario a menos de cinco kilómetros y valen igual para un pueblo de 7.500 vecinos como para otro de casi 90.000. En el pequeño manda el PSOE y en el menos pequeño el PP donde su alcaldesa se defiende igual y donde la oposición ataca del mismo modo; ¿no da un poco de vergüenza que lo que vale cuando ganas no sirva cuando pierdes?. Los dos principales partidos en España no pueden seguir por esta ruta de descomposición, no se trata ya de que los ayuntamientos sirvan para financiar unos partidos con elefantiasis, ni que haya que colocar gente para tener votos cautivos como chulea Fabra, es que se están enriqueciendo a costa del prestigio de todos unos pocos que enfangan a todos (Gurtel) y que mientras los resultados son favorables se da por bueno. Todo esto degrada la democracia y socava la moral pública, los administrados estamos peor gobernados y se fomenta una ética de la chapuza que daña la educación de nuestros jóvenes, merma la productividad y nos hace menos competitivos.
Urge recuperar el sentido de lo público, penalizar estas conductas y reconducir nuestras instituciones de modo que los políticos que estén bajo sospecha no tengan más camino que abandonar los cargos preventivamente hasta que se aclaren las cosas. Alguna injusticia se cometerá, pero en general los chorizos, aprovechados y mindundis lo tendrán más difícil y los ciudadanos mucho mejor.
NOS DA IGUAL MIGUEL HERNÁNDEZ

Creo que el equipo de gobierno municipal tiene claro que la figura de Miguel Hernández no les renta políticamente, y como expresión cutre de la derecha más rancia son incapaces de apreciar el valor que tiene. Es una lástima tratándose de gente joven, en su mayoría, que deberían estar ajenos a las rencillas y resquemores ideológicos, pero no.
De entre todos destaca la concejala Pepa Ferrando que es gerundio, un ejemplo de político inmune al error, adicto al dogmatismo e impermeable a las críticas. No encuentra motivos de reproche en nada de lo que hace, da igual si pagamos el doble por una actuación, si redactamos un texto que avergonzaría a un escolar incompetente o si en lugar de situar Orihuela en el mapa por la efeméride hernandiana la ubicamos por las polémicas, el sectarismo y el abandono de lo más valioso que hemos tenido. Pepa es el paradigma del político inconveniente, pagada de si misma y despreciativa con los demás. Y además inoperante y autoritaria. Es una concejal con acento fascistoide.
Creo que los oriolanos tenemos derecho a saber cuánto vale el legado, si es más caro que el dinero dado al Orihuela Club de Fútbol por lucir en las camisetas un eslogan neutro y bobalicón. Debemos saber quiénes han negociado con la familia y en qué términos, pues esta dice que nadie del ayuntamiento se les ha acercado. Necesitamos saber porqué prefiere que vayamos a Elche en lugar de que el resto venga a nuestro pueblo; quizá a la ciudad vecina le falten atractivos que a nosotros nos sobran, pues solo tiene dos patrimonios de la humanidad, lo que no deja de ser un engorro. Puestos a elucubrar, deberíamos hacer urbanizable el palmeral y todos podríamos ir al de Elche a ver el auténtico o dejar morir los cantos de la pasión ya que podemos escuchar el Misteri a un paso de casa. No sé quien aconseja a esta muchacha, pero las sandeces que larga la retratan como manifiestamente inapropiada para el cargo. Por cierto los esfuerzos que se han hecho para recuperar la Dama son comparables a los que hemos realizado nosotros para destruir toda posibilidad de conseguir la herencia del poeta.
El legado de Miguel Hernández es valioso por si mismo y como símbolo. Ayudaría a hacer de Orihuela la sede única de un patrimonio que ha estado repartido por las circunstancias históricas y la desidia política, daría función a algunos edificios y serviría para cerrar un recorrido Hernandiano que completase el atractivo que tiene la ciudad desde el punto de vista cultural y arquitectónico.
Pepa, si no crees que merece la pena luchar por la herencia de Miguel deja el cargo. Si te parece caro, explícanos lo de Paulina Rubio o Carlos Herrera, ¿Vale más que eso? O te fastidia pagárselo a sus justos herederos.
Y por terminar, nada de esto justifica las polémicas con la familia, la inactividad y falta de proyectos, el retraso en el acondicionamiento de espacios ( casas natal y vital, barrios periféricos, etc.), las peleas con la Asociación Orihuela 2010, ni la insidia incompatible con la verdad como que la oposición no tiene propuestas. Este año debería haber sido un ensayo general de cuanto ocurriese en el centenario y se ha quedado en un tiempo de enfrentamientos, actuaciones ruinosas (¿le han pedido más que por los logotipos que no podemos exhibir y que no pueden llevar el nombre del poeta?), fastos para el autobombo (¿cuesta más que la cena del desencuentro?) y la confirmación de que nuestro pueblo no ha superado las rencillas y sigue instalado en una cultureta de cartón piedra.
RICITOS DE ORO

Deambulaba sola por la plaza del pueblo, su hermana jugaba al lado con unos niños, sus padres en el bar. En ningún momento salieron a ver como estaban, no les preocupaba que un coche pudiese pillarlas o que se hicieran daño o tuviesen frío o que la más pequeña necesitase pañales limpios. La escena no era nueve en el pueblo y los vecinos estaban acostumbrados a vigilar a los niños con un gesto de fastidio, hartos de asumir una responsabilidad que no les corresponde y resignados a la fatalidad de que cualquier día les sucediera algo terrible: un atropello, un secuestro. No sé, lo que a cualquier padre le preocupa, no en vano las niñas son una monería y una tentación para cualquier sádico o para una pareja desesperada ansiosa de tener un hijo que no llega. Esta última posibilidad, quizá, la mejor que les podía suceder.
Ese día habían venido unos forasteros, contemplaban con estupor a ricitos de oro, un calco de Leonor, la hija del príncipe de Asturias. Rubia, despierta, jovial, preciosa. Un cromo de niña, el tesoro de cualquier casa normal, pero la suya no es una casa normal.
Uno de los forasteros se puso a jugar con la niña, la tarde primaveral empezaba a enfriarse y ricitos reía confiada. Tras un rato de deliciosas carcajadas tropezó y se lastimó, para consolarla el hombre que correteaba con ella la cogió en sus brazos, al poco dejó de llorar y sintió que pesaba cada vez un poco más. Recostaba su cabecita en el hombro sorprendido del hombre y de repente sus amigos le mostraron cómo la niña metía las gordezuelas manecitas entre la chaqueta. Tenía frió y le dolían los dedos, su cabecita completamente abandonada al calor del desconocido buscaba refugio de la ya gélida tarde y del corazón helado de sus padres. Se durmió en los brazos protectores y el desconocido comentó, pesaroso y enternecido, que se había hecho caca. Durante todo ese tiempo ninguno de sus padres asomó para ver si se encontraban bien, en el bar tenían lo que querían.
El forastero sintió que esa niña era más suya que de aquellos desalmados y pugnaba por llevarla a casa, con sus otros hijos, un deseo que sabía muerto y que le dejó un sabor amargo en esa tarde de domingo que tan bien había empezado. ¿ Se preguntaba cuál era mayor delito, dejarla otra vez en la plaza expuesta al frío y a los coches y a unos padres irresponsables, o llevarla a casa y hacerla hija suya, así sin más condiciones que el amor que ya sentía por ella? Se decía en su interior que en ocasiones actuar correctamente era un pecado. Finalmente, uno de los amigos separó a ricitos de oro de los brazos que le servían de eventual refugio; pataleó y lloró al sentir que la arrancaban de aquel extraño que le brindaba el calor que le niegan en casa. Se quedó con su bella hermana, tan sola como ella, con los pañales sucios y los dedos ateridos. El forastero se alejaba herido en el alma, reprochándose su falta de valor y lamentando unas leyes que priman un hecho biológico sobre un sentimiento sincero.
No necesitaba más hijos, estaba feliz con los suyos, hermosos y sanos, pero le parecía injusto que ricitos de oro no tuviese la misma suerte. Durante varios días la niña, la preciosa niña que había tenido en sus brazos, le dejó una herida en el pecho protector y cobarde que no se rebeló contra las normas de los hombres, que no resistió la profunda injusticia que significaba devolver la niña a su mundo sin calor ni caricias, a unos padres sin interés por ella ni por su hermana, a una vida desvalida y helada.
Aun se pregunta si no sería posible que las instituciones actuasen de oficio en esos casos, si no sería factible acogerlos en familias bien estructuradas hasta que unos padres de adopción los demandaran, o bien se quedasen definitivamente, si así lo decidían, con los padres de acogida. ¿Qué peligro mayor habría? El forastero siempre decía que ser padres no tiene nada que ver con engendrar hijos, que sólo se era si uno actuaba como tal, que la fuerza de la sangre es un mito y que solo cuenta el cariño que día a día de da, el cuidado que se procura y el esfuerzo por asegurar la felicidad de los pequeños. Lo decía él, que tenía tres hijos naturales, y lo decía así porque lo creía de veras. Pero ricitos de oro se quedó en la plaza y él no pudo bañarla ese día, ni darle el biberón, ni acostarse con ella hasta que se durmiese, ni velarla por la noche, ni besarla por la mañana. Y lloró a solas y ya no puede escribir más.
ORIHUELA ES UN PUEBLUCHO.

El pasado jueves José Antonio Muñoz Grao le puso el cascabel al gato de la fundación Miguel Hernández, para ello tuvo que contar con la valiente, emotiva y sincera intervención de Lucía Izquierdo, la nuera del poeta, le pese a quien le pese.
La entrevista es un documento de valor incalculable, en ella, sin rencor ni ensañamiento, Lucía desenmascara a todos los tramposos que han intentado evitar que el legado del universal poeta llegue a su ciudad. La mayoría de los culpables son de Orihuela.
Lucía, entre otras muchas cosas, contó con implacable memoria y dulce habla como llamó al ayuntamiento de Orihuela y le ofreció más del 60% de la herencia a principios de los noventa; todo aquello que no estaba publicado, lo inédito, lo más valioso. Hasta su casa fueron miembros del consistorio acompañados de representantes de instituciones financieras que, asombrados ante lo que se les daba ..., no volvieron a molestarse más por el asunto. Era alcalde Cartagena.
Nos recordó que la fundación se iba a constituir sin Orihuela, por desidia de sus gobernantes, y que, con todas las administraciones socialistas ya de acuerdo, ella puso como condición que solo si declaraba por escrito no querer pertenecer a la misma aceptaría su funcionamiento sin el municipio natal de Miguel. Y logró forzarnos, a pesar de los gobernantes, a entrar en ella, aunque fuese para estorbar.
Volvió a demostrar con pelos y señales como para darle vida a la misma tuvo que intervenir personalmente Aznar a petición de ella, que tanto desprecia a nuestro pueblo, según algunos. Que este instó a Zaplana a hacerla realidad en Orihuela porque Lucía entendía que ese sería el deseo del cabrero universal, y cómo aquel, a través del conseller Tarancón, intentó, ante la dejadez del alcalde Medina, llevarla a Valencia, puesto que, al fin y al cabo, Orihuela es un pueblucho según palabras de tan ínclito consejero.
Cada trozo de la entrevista era un desgarro, una demostración del desprecio de las autoridades políticas por la obra hernandiana y de la pasividad despectiva del pueblo, a quien, en su gran mayoría, esto ni le va ni le viene. Ella disculpó a la gente, yo no; ni una milésima parte de la energía empleada para salvar al equipo de fútbol se ha puesto en conservar un legado universal.
Uno de los jirones más conmovedores fue cuando relató que el gobierno valenciano de Eduardo, al ver que no podía llevarse el legado Hernandiano a la capital, bloqueó toda actividad de la incipiente fundación y que Orihuela en lugar de tomar el toro por los cuernos, secundó tan mezquina decisión. Ella tuvo que costear gastos de la Senda del Poeta o del premio literario. Nuestros dirigentes, siempre atentos a su crecimiento político, apostaron por dinamitar aquello que otros soñaban tener. De cuando dejamos los cuadros cedidos en un altillo del museo San Juan de Dios a la intemperie para que se pudrieran, entre ellos el retrato que le hizo Buero Vallejo, no quiero ni hablar por pura vergüenza y en su día denuncié tan criminal comportamiento.
El último capítulo de esta historia de despropósitos contra los herederos se cuajó en la famosa fiesta de inicio del centenario. En aquella ceremonia se firmó un protocolo que obligaba a las autoridades a trabajar de acuerdo con los legítimos propietarios de la herencia, y con expresa autorización de los mismos. En el mismo acto se presentó un logotipo que infringía los acuerdos firmados y que se saltaba los pasos administrativos mínimos, una adjudicación a los colegas de espaldas a la familia en lugar de un concurso. Ahora ni para consumo local vale, pero qué más da, paga el pueblo. Orihuela no puede usar el nombre del poeta porque no cumple lo que firma y porque setenta años más tarde sus autoridades siguen viendo a su familia como sospechosa.
El alcalde de Elche, atento solo a los réditos políticos ha ofendido a la familia al llamar al ayuntamiento de Orihuela para coordinar los actos del Centenario como si los acuerdos con la familia no contasen. Sin los herederos el nombre de Miguel Hernández no puede usarse. Mónica se equivoca gravemente si sigue esa ruta. En abril vence el compromiso con Elche sobre la custodia de parte del legado; Lucía ofreció por tres veces a Orihuela la posibilidad de recibirlo, pero se deben dar unas mínimas garantías. Nuestra alcaldesa debería hablar ya con la familia, comprometerse en acuerdo plenario a cumplir las condiciones estipuladas y buscar una persona capaz, de consenso, para gestionar el centenario, o hacerlo ella misma. Lo siento, pero la actual concejal de cultura solo asegura enfrentamientos. Es la última oportunidad, en abril vence el plazo. ¿Aprovecharemos esta postrera ocasión o vencerá el sectarismo?
Bien por el mercado medieval


Son muchas las ocasiones que escribo para criticar al equipo de gobierno, y lo lamento. Hoy tengo una buena excusa para dar mi enhorabuena a todos, sin excepción. La ciudad ha vivido unos días de abigarrado ajetreo y las gentes de las partidas rurales, pueblos vecinos y la costa han tenido la oportunidad de solazarse en una actividad que sólo Orihuela puede brindar en toda su magnitud, pues además de la potencia como cabecera comarcal, algo que Torrevieja le discute ya, tiene un casco histórico ni de lejos comparable. Y lo hemos gozado y nos hemos sentido orgullosos. Lástima que no tengamos las condiciones para que a la gente le apetezca venir más el resto del año. Nuestra asignatura pendiente.
Al hilo de esta grata noticia, se me ocurren varias reflexiones, algunas de ellas ya comentadas en diversos artículos:
1º- ¿Por qué no hacer coincidir el medio año festero, que muchas veces queda desaborío para los que no participamos directamente, y el mercado medieval, ya fijo en nuestro calendario?. Además, la introducción de la figura de la Armengola, con el pregón, le confiere unidad de acto y, al fin y al cabo, las fiestas de moros y cristianos corresponden a nuestra edad media. Mayor coherencia imposible. Esto mismo se lo comenté a un festero de pro, como es Domingo, mientras imaginaba a las comparsas en medio de esa multitud desfilando entre herreros, mercaderes, bailarinas, tragafuegos, bufones y cómicos.
2º- ¿Qué razón manejan desde el gobierno para no acceder a los consejos del Consell Valenciá de Cultura que nos exhorta a ampliar la protección y catalogación del casco histórico?. Hemos visto que las calles conservan la urdimbre medieval y barroca, que extender el mercado le ha dado magnificencia, añadido atractivo y que en absoluto los nuevos entornos han parecido postizos. Si amamos la ciudad debemos ahormarla a lo que fue y debe ser, dejemos ya el urbanismo desarrollista y recuperemos la urbe antigua transformándola en una ciudad del siglo XXI con todas sus señas de identidad, que conviva sin ruptura con la nueva que se inicia en la margen derecha básicamente.
3º- ¿Por qué no repensar nuestro calendario de actividades, festejos y eventos de manera que les demos significado y dejen de ser simples ocurrencias? Tenemos múltiples razones históricas, culturales y tradicionales para establecer un hilo conductor. Varias fechas de neto contenido cultural deben ligarse a la figura de Miguel Hernández, a su nacimiento y muerte; el mercado medieval y el medio año festero han de ir juntos potenciando el papel de la Armengola, que con una figura nueva o alternando años podía recaer ocasionalmente en mujeres destacadas más allá de la fiesta en sí, aunque no sean de Orihuela, al modo como se hace con el síndico, pero evitando la politización y dando aire cosmopolita a la figura; la feria y fiestas milenaria es una oportunidad especial para unirla a la desangelada patrona y preparar un regreso de vacaciones repleto de acontecimientos festivos, culturales y artísticos, de modo que nuestra patrona sea motivo de orgullo, tanto si somos creyentes como si no. Todo ello supondría tener un proyecto, unificar esfuerzos y aumentaría las ocasiones en las que merece la pena venir a esta ciudad que se dice de servicios, sin olvidar la Semana Santa, cuyo valor no voy a descubrir ahora. Saborearte, con un marcado carácter de repostería conventual puede ser un atractivo más dentro de la semana de pasión y, como antesala o alrededor del mercado medieval, recuperar la semana gastronómica que tan bien llevaba el padre de la actual alcaldesa, con platos tan épicamente sonoros como el hartabellacos, los “cucurrones” (nuestro cuscus particular) y otras delicias que tenemos medio olvidadas. Prácticamente llenamos todo el calendario y dejamos un hueco en verano para las partidas rurales y la costa, donde hemos de ser imaginativos, originales y, por qué no , glamorosos.
FONDOS DE EMPLEO LOCAL Y PARO


En general los ayuntamientos han recibido como agua de mayo los ocho mil millones de euros destinados por el gobierno socialista a infraestructuras municipales que sirvan para mitigar el gran problema de España en este momento: el paro. A él se han sumado algunas autonomías, como la valenciana, con suplementos nada desdeñables, aunque el síndico de cuentas haya reclamado la financiación de los mismos, pues parece que carecen de partida presupuestaria.
Como una voz se insiste desde los ayuntamientos, sea gobierno u oposición, en vigilar que se cumplan las condiciones de rescatar gente del paro y se busca, en lo posible, que se premie a quienes acrediten tal condición como si eso supusiese un mejor instrumento contra el desempleo. ¿Pero es así?
En absoluto, de hecho me parece un error. Primar a empresas con expedientes de regulación de empleo y al obrero en las colas del INEM resulta discriminatorio, ineficaz y demagógico. Como lo es la permanente cantinela sobre los proyectos que mayor mano de obra demanden. ¿ Y por qué?
Porque tanto vale, si no más, conservar un puesto vivo como recuperar uno perdido. Estamos hablando de personas que van a tener o no trabajo.
Porque las empresas que mantienen sus trabajadores, seguramente, lo han hecho por ser más eficientes, por haber capitalizado mejor su rendimientos, por ser mejores en definitiva. Las crisis tienen una función de purga importante aunque dolorosa.
Porque evitamos la picaresca de echar a los trabajadores antes del concurso para recuperarlos después, lo que solo garantiza fraude, gastos y excluye a los empresarios honestos.
Porque muchas empresas que sobreviven tras la debacle están al límite, presionados por la falta de crédito, y precisan de estas obras para consolidarse, pudiendo perder las oportunidades justamente ganadas en manos de unas condiciones que favorecen a los pícaros o ineficaces. Los contratos deben llevárselos las empresas capaces, tengan o no gente que sacar del paro o estén pendientes de concursos de acreedores.
Casi más demagógico y antieconómico resulta el segundo presupuesto: que los proyectos aprobados se dirijan a obras consumidoras de mucha mano obra. Esto solo conduce a plantear ofertas de bajo valor añadido y algo así como talleres de inserción laboral que priman el consumo de mano extensiva, o sea, la baja tecnificación, la menor calidad, la nula cualificación y la trampa; dejando fuera de mercado obras de verdadero interés, despilfarrando el dinero en proyectos ridículos y apartando a las compañías capaces de dar calidad. Si construimos como se hicieron las pirámides acabamos con el paro, pero no creo que sea el objetivo. Además nuestra salida está en buscar la excelencia, el valor añadido y el diseño innovador, incompatible con estos presupuestos. ¿ Por qué la obra pública debe ser ineficaz, ineficiente y despilfarradora?
Reconozco la buena voluntad, pero este dinero sale de cada uno de nosotros, es dinero que se detrae de otros menesteres, que se nos hurta en beneficio de todos, luego debemos tener un criterio claro sobre su utilidad. Las partidas aprobadas deben lograr la eficiencia, acudir a las empresas competitivas y dejar servicios necesarios sobre los que cimentar la escalada que seguirá a la crisis, para que lo hagamos sobre suelo firme.
Más que la demagogia de sacar gente de las listas de desempleo, los ayuntamientos deben ser diligentes en el pago de las deudas con las empresas, que ahora especialmente están hundiendo a muchos pequeños y no tan pequeños emprendedores. Esto seguro que lo agradecen de verdad los interesados. Y sin entrar al detalle, algunos proyectos presentados en esta comarca han salido a nivel nacional como ejemplo de improvisación y apuesta ridícula sobre la que emplear los dineros de todos, como dedicarlos a construir unas pistas de petanca. ¿ No había nada mejor que hacer?
Cómo pude ser que tengan el mismo discurso todos los partidos, salvo la loa al afín o la suspicacia por provenir del contrario. Estamos hablando de una idea de la economía que puede o no justificar el estar en uno u otro lado del espectro político. Pensamiento único, pensamiento débil, falta de pensamiento: Algo pasa con los partidos en España.
DE VUELTA CON MIGUEL


De esperpento podemos calificar la presentación del centenario del poeta en Madrid. Olvidamos un logotipo, mostrado a bombo y platillo, que sirvió para escenificar la reconciliación con la familia y acto seguido, la concejala de cultura inicia una serie de actos y manifestaciones dirigidas a reabrir heridas, pisar derechos y postergar presencias.
Dos alcaldes del mismo apellido se disputan la medalla del sectarismo anti – Hernandiano: uno dijo que haría un homenaje al poeta cuando en Rusia le hiciesen otro a José Antonio; el otro, ya en democracia, mandó a sus concejales de cultura a poner palos en las ruedas de la fundación Miguel Hernández, al parecer con el beneplácito de su amigo y presidente de la Generalitat, aunque de signo contrario. Ahora rematamos la faena humillando a la familia y teniendo a cambio que renunciar al homenajeado, que no puede ni aparecer en los carteles víctima de la burricie, de un sentido del poder absolutista y de un desprecio por el pueblo, con el que se dijo contar y al que ahora se le hurta hasta los actos más emblemáticos. Casi a escondidas, para el propio autobombo y con mentiras vergonzantes se cambia en FITUR y nos enteramos de que ni sale Miguel, ni su nombre y ello adobado con un logo nada original, nada significativo y perfectamente inútil.
Mientras se gestaba este despropósito, la penúltima patada al más importante hombre que ha dado Orihuela, se humillaba a otro de los grandes, Bernardo Ruiz, denegándole una etapa de la vuelta ciclista a España que sirviese a los intereses promocionales del municipio y del centenario. Les parecía cara (120.000€), y entre tanto preparaban las maletas para irse a Madrid un montón de concejales, que no sabemos bien qué pintan allí, para pasarse unos días de lujo a costa del dinero de los oriolanos, en una cantidad nada despreciable, pues se pueden hacer dos etapas con lo que se van a gastar, y casi seguro otra con los flecos finales.
Que se sepa bien, la mayoría no pinta nada allí, van a pasarlo bien, a comer de gorra y a tomar copas, sin importarles la crisis ni el paro ni los recortes presupuestarios. Pero cómo van a quedarse si aquí les obligan a pagar las mariscadas que se zampan para trepar por el partido y ganar congresos. Estos cortesanos de manga ancha y rostro pétreo, acusan a ZP de no hacer nada para evitar la crisis, y con toda la razón, pues ellos sí que toman medidas ejemplares manteniendo alto el consumo para que no baje la demanda y evitando así el retroceso de la economía, aunque sea sobre nuestras costillas y contra nuestra cartera, pero eso son menudencias técnicas.
En Madrid se han pasado media semana promocionando un municipio que no existe, que tiene abandonado todo lo que de ellos depende y que huele a venganza, cara dura e inoperancia. Si cuela pagamos las gambas del PP, si cuela les pisamos los derechos legales a la familia del poeta, si cuela le chafamos la vuelta para que se enteren de quien manda aquí y que lo que no se nos ocurra a nosotros no se hace y lo que se hace se hace como a nosotros nos de la gana. Y si cuelan, seguimos pagando facturas irregulares o manifiestamente improcedentes, de nuestros amigos claro, por mucho que protesten en intervención.
¡Vaya semanitas que llevan!