FONDOS DE EMPLEO LOCAL Y PARO

En general los ayuntamientos han recibido como agua de mayo los ocho mil millones de euros destinados por el gobierno socialista a infraestructuras municipales que sirvan para mitigar el gran problema de España en este momento: el paro. A él se han sumado algunas autonomías, como la valenciana, con suplementos nada desdeñables, aunque el síndico de cuentas haya reclamado la financiación de los mismos, pues parece que carecen de partida presupuestaria.
Como una voz se insiste desde los ayuntamientos, sea gobierno u oposición, en vigilar que se cumplan las condiciones de rescatar gente del paro y se busca, en lo posible, que se premie a quienes acrediten tal condición como si eso supusiese un mejor instrumento contra el desempleo. ¿Pero es así?
En absoluto, de hecho me parece un error. Primar a empresas con expedientes de regulación de empleo y al obrero en las colas del INEM resulta discriminatorio, ineficaz y demagógico. Como lo es la permanente cantinela sobre los proyectos que mayor mano de obra demanden. ¿ Y por qué?
Porque tanto vale, si no más, conservar un puesto vivo como recuperar uno perdido. Estamos hablando de personas que van a tener o no trabajo.
Porque las empresas que mantienen sus trabajadores, seguramente, lo han hecho por ser más eficientes, por haber capitalizado mejor su rendimientos, por ser mejores en definitiva. Las crisis tienen una función de purga importante aunque dolorosa.
Porque evitamos la picaresca de echar a los trabajadores antes del concurso para recuperarlos después, lo que solo garantiza fraude, gastos y excluye a los empresarios honestos.
Porque muchas empresas que sobreviven tras la debacle están al límite, presionados por la falta de crédito, y precisan de estas obras para consolidarse, pudiendo perder las oportunidades justamente ganadas en manos de unas condiciones que favorecen a los pícaros o ineficaces. Los contratos deben llevárselos las empresas capaces, tengan o no gente que sacar del paro o estén pendientes de concursos de acreedores.
Casi más demagógico y antieconómico resulta el segundo presupuesto: que los proyectos aprobados se dirijan a obras consumidoras de mucha mano obra. Esto solo conduce a plantear ofertas de bajo valor añadido y algo así como talleres de inserción laboral que priman el consumo de mano extensiva, o sea, la baja tecnificación, la menor calidad, la nula cualificación y la trampa; dejando fuera de mercado obras de verdadero interés, despilfarrando el dinero en proyectos ridículos y apartando a las compañías capaces de dar calidad. Si construimos como se hicieron las pirámides acabamos con el paro, pero no creo que sea el objetivo. Además nuestra salida está en buscar la excelencia, el valor añadido y el diseño innovador, incompatible con estos presupuestos. ¿ Por qué la obra pública debe ser ineficaz, ineficiente y despilfarradora?
Reconozco la buena voluntad, pero este dinero sale de cada uno de nosotros, es dinero que se detrae de otros menesteres, que se nos hurta en beneficio de todos, luego debemos tener un criterio claro sobre su utilidad. Las partidas aprobadas deben lograr la eficiencia, acudir a las empresas competitivas y dejar servicios necesarios sobre los que cimentar la escalada que seguirá a la crisis, para que lo hagamos sobre suelo firme.
Más que la demagogia de sacar gente de las listas de desempleo, los ayuntamientos deben ser diligentes en el pago de las deudas con las empresas, que ahora especialmente están hundiendo a muchos pequeños y no tan pequeños emprendedores. Esto seguro que lo agradecen de verdad los interesados. Y sin entrar al detalle, algunos proyectos presentados en esta comarca han salido a nivel nacional como ejemplo de improvisación y apuesta ridícula sobre la que emplear los dineros de todos, como dedicarlos a construir unas pistas de petanca. ¿ No había nada mejor que hacer?
Cómo pude ser que tengan el mismo discurso todos los partidos, salvo la loa al afín o la suspicacia por provenir del contrario. Estamos hablando de una idea de la economía que puede o no justificar el estar en uno u otro lado del espectro político. Pensamiento único, pensamiento débil, falta de pensamiento: Algo pasa con los partidos en España.
3 comentarios
Rastafari -
Luego me dirás que estoy resentido con los politicos, pero de cuanto mas me entero, menos quiero saber. Uno, desde la ignorancia propia de su edad, piensa en conselleres, en directores generales y diputacion como personas que estan en politica por vocación, que aman a su tierra y han empeñado parte de su vida en que las cosas funcionen mejor...
Pobre Rastafari, que iluso, lastima que no pueda contar en el blog los "favores" que se prestan cuando se conceden obras de gran calado, hoy, durante la comida un antiguo mando de DRAGADOS(ya jubilado) y un compañero jefe de obra me han contado la vida y milagros del mundo del ladrillo... con lo feliz que era ignorando todo aquello.
Nada!, que al final voy a tener que claudicar ante esa frase de: "Si eso pasa en todos lados y en todos los ambitos, todo se rige por lo mismo". Frase que tanto me esta costando aceptar, pero que al final van a terminar metiendomela con calzador, y ale! otro conformista más convencido.
miguel angel -
Invertir en obras públicas es un recurso "inventado" por Keynes para los momentos de recesión, pero hacerlo alocadamente puede significar un simple despilfarro.La demagogia de dirigirlo a obras que consuman mano de obra, puede ser una trampa y más derroche.A eso me refería.
Rastafari -
Yo creo que el gobierno ha aportado sluciones para paliar el problema inmediato, esta claro que a largo plazo es inviable, ya se tendrá tiempo de pensar estrategias para la industria, servicios y demás motores de la economia.
Ahora mismo el problema agudo se llama paro y una forma rápida y con efectos a muy corto plazo es la de inyectar dinero a los ayuntamientos.
Lo que deberían hacer los ayuntamientos es buscar los metodos para que ese dinero vaya al mayor numero de familias posibles, y preferiblemente que no obtienen ingresos, y de paso, hacer actuaciones en las ciudades que tengan un beneficio y no hacer por hacer para gastar el dinero.
Que todo este dinero se va para la mano de obra no cualificada, cierto, parece que el resto de oficios no suframos la crisis y no nos aumente la hipoteca, cuantos licenciados no engrosan las listas del paro todos los años? A cuantos se les dan oportunidades laborales dignas? A cuantos de esos pocos no se les explota durante los dos primeros años? Y encima ahora con la crisis todavía se abusa mas.
Lo que esta claro que si no siguen haciendo cosas, dentro de 7 o 8 meses, cuando ya se hayan hecho todas esas reformas y pequeñas obras, vamos a estar en el mismo punto que ahora.