LA CIUDAD DEPORTIVA

A finales de enero el concejal de deportes de Orihuela nos anunciaba que, con dineros del plan confianza de la Generalitat, se iba a licitar la primera fase de la diferida Ciudad Deportiva que, hemos de recordar, no está hecha porque al anterior alcalde y parte de su grupo no le dio la gana, pues Zaplana aseguró a quien les escribe en presencia del director general de deportes, el Señor Cervera, que teníamos 5oo millones de pesetas para empezar, o sea unos tres millones de euros. Y digo para empezar, porque el objetivo era lograr un acuerdo que elevase tal colaboración hasta cerca de los seis millones de euros. Tal logro se lo trasmití al entonces alcalde junto con el compromiso de restaurar el refectorio de Santo Domingo, en el cual se había volcado la responsable de restauración, Dª M.C. Pérez, y cuya realidad es patente.
Respecto del lugar elegido, el actual emplazamiento de OCIOPÍA, no había pega alguna puesto que los propietarios estaban de acuerdo en permutar y existía una buena predisposición. Además la ciudad conocía el anteproyecto, expuesto en unas jornadas celebradas en el colegio arriba citado y debatido públicamente en la Biblioteca Pública. Todo el municipio sabía del documento, la financiación y los plazos estimados; y todo el mundo pudo opinar sobre su idoneidad y mejoras. Había una gran esperanza en esto y en el plan previsto de inversiones para el resto de partidas rurales y la costa, que dijimos, precisaba de un plan especial al carecer de toda instalación. Como anécdota, indicar la perplejidad del director de deportes al constatar que, hasta que fui yo, el ayuntamiento no había solicitado nunca ni un duro para deportes.
No tenemos una Ciudad Deportiva en condiciones y en el mejor sitio porque algunos concejales del PP no han querido, dejando escapar casi mil millones de pesetas, y porque a algunos no les interesaba aun no sé porqué. Como dice el adagio, cuando algo no tenga lógica “chercher la femme o chercher l’argent”.
Ahora nos dice el concejal que sí, que la van a hacer lejos de la ciudad, supongo que para perjudicar y encarecer su acceso, en un lugar pegado al polígono industrial, que además es inundable. Y nadie nos ha pedido opinión ni nos ha mostrado el proyecto ni se ha solicitado debate alguno sobre su conveniencia. De hecho cada vez se presenta algo diferente y lo que viene es un remiendo castrado por separar instalaciones que deberían ir juntas para aumentar la afluencia, la rentabilidad y mejorar la gestión. La piscina cubierta era uno de los elementos constitutivos sobre los que debió construirse este proyecto. Ante el dislate del equipo de gobierno la señora Moreno, del PSOE, dijo: que su grupo considera que este no es el lugar más idóneo para levantar esta infraestructura porque está lejos del casco urbano y es poco accesible para sus usuarios potenciales. Pero apenas nadie se ha interesado, ¿nos da igual?
Al hilo de estas declaraciones aparecía un estudio del Instituto Cerdá, especializado en urbanismo, que recordaba que el artículo 120 del anteproyecto de Economía Sostenible contiene un mandato expreso para integrar políticas de desarrollo urbano, económico y de movilidad de modo que se reduzcan los desplazamientos habituales y se facilite la accesibilidad a los servicios básicos, con el mínimo impacto ambiental. Nada de lo cual cumple este desgraciado proyecto. Este prestigioso instituto, aboga por localizar los servicios en las áreas urbanas para evitar la fragmentación del territorio (modelo americano) aproximando los servicios a los hogares, la ciudad compacta mediterránea, unánimemente reconocida como más ecológica, más segura y más democrática; entendiendo por esto que existe una mayor interacción entre personas, mayor movilidad social, mejor flujo de recursos e información, reducción de la violencia y la marginalidad, y, paradójicamente, mejor funcionamiento de los transportes públicos. Cuestiones todas que se hacen mucho más importantes cuando gran parte de los usuarios habituales son niños y jóvenes que deberán cruzar carreteras peligrosas y perder horas en esperas inútiles.
Señora Lorente, no cometa este error, busque otro sitio próximo a la ciudad, esto es un disparate, aunque cortar la cinta pueda otorgarle una foto bonita.
5 comentarios
Roni -
miguel angel -
Manolo,no tenemos remedio,vaya tropa.
Manuel Culiáñez Celdrán -
miguel angel -
1º si de verdad va a ser ciudad deportiva debería ubicarse acorde con el nuevo plan general.
2º si es una serie de instalaciones, lo que se desprende hasta ahora, debe intentarse integrar en los espacios urbanos actuales.Quizá el lugar de los Arcos sea ideal, pues hay dudas de que se pueda edificar.
3º Al otro lado de OCIOPÍA, en la zona de los huertos, en el PAU del Tader serían buenos lugares.Lo que sí creo es que no podremos llamarlo ciudad deportiva, es otra cosa menor.
cada metro que se aleje de la ciudad es un error.De todos modos no es la oposición la que debe dar alternativas necesariamente, su papel es fiscalizar, proponer precisa de una información de la que ellos carecen y de la que no le hacen partícipe.
Gracias por tu atinada opinión.
navi -
Pero echo de menos, en tu artículo y en los comentarios de la oposición municipal, un dato importante: ¿dónde os parece que debe ir la ciudad deportiva? Lo digo especialmente por la oposición, pues deberían tener las cosas claras para proponernos a los ciudadanos alguna alternativa, por si suena la flauta y desalojan (o desalojais, si te vuelves a presentar -no por el PP, claro- y sales elegido) al PP de la alcaldía.
Lo peor de todo es que, si al menos la hacen donde dicen, tendremos ciudad deportiva. Pero no tengo tan claro que la vayan a hacer ni siquiera ahí. Igual se trata de volver a prometerla en la próxima campaña electoral, como siempre.
Saludos