PARTICIPACIÓN Y DEMOCRACIA REAL
Asistimos perplejos a un movimiento con el que no contábamos, aunque muchos esperaban. El detonante ha sido la crisis y algunos hechos importantes, como el ejemplo dado por los países árabes que se están rebelando contra las dictaduras que los sojuzgan y tiene su apoyatura, no lo dudo, en el impactante libro deStéphane Hessel, INDIGNAOS
Como hemos comentado, la democracia representativa de partidos políticos no es muy exigente, simplemente precisa de una opinión pública más o menos libre y plural, capaz de tener una idea sobre quienes deben tomar las decisiones, sobre quienes deben ser sus representantes, agrupados en torno de formaciones políticas. El movimiento surgido, “democracia real”, encierra buenos propósitos y muchos peligros. Parece que reclama, entre otras cosas, una participación más efectiva del pueblo y echa en cara a los dos grandes partidos, PP y PSOE, gran parte de la culpa. Y en eso tienen toda la razón.
¿Pero qué es la participación? Sartori nos aclara que es tomar parte activa, voluntaria y personalmente. Es ponerse en marcha por uno mismo, no que te movilicen desde arriba. Por tanto la participación es algo distinto de la manipulación. Insisto, el movimiento resulta esperanzador, atractivo, pero peligroso, pues los activistas deben dar respuesta a qué es una democracia real. Creo que a estas alturas todos sabemos que la verdadera participación está reñida con el número creciente de implicados. En ayuntamientos pequeños es posible, pero en una comunidad o en todo el Estado es inviable o irrelevante, qué valor le otorgo a que se me consulte si mi decisión es de 1/30.000.000. Como vemos el peso de mi participación se difumina partir de ciertas cifras, por eso la democracia indirecta o representativa. Como dice el profesor, la participación verdadera tiene las piernas cortas, y fácilmente deriva en movimientos asamblearios.
Los defensores de este modelo se reafirman proponiendo más participación, transformando la democracia indirecta en una directa y refrendaria, que se puede articular mediante continuas consultas o gracias al voto electrónico. Sin embargo, esto tiene dos problemas básicos, se pierde la interacción cara a cara, no participamos colectivamente, sino en un acto solitario y, además de ser impracticable, nos hace esclavos de la democracia, que nos obliga a intervenir continuamente, haciéndonos servidores de la misma en lugar de ser ella servidora de los ciudadanos. Pensar que toda la democracia consiste en participar es un error y es imposible.
El maestro Sartori nos avisa de que la democracia tiene un funcionamiento gris y consuetudinario a menudo decepcionante o aburrido. Hoy, afirma, el peligro no son las teorías contrarias a ella (a la democracia), sino los movimientos que reclaman una verdadera democracia, que trasciende y repudia la que hay.
Decía que los culpables son básicamente PP y PSOE; ambos, como denunciaba Martín Ferrán acumulan más poder que Franco en sus mejores años y su gula no tiene fin. Han acabado con la separación de poderes, controlan el CGPJ, el Tribunal Supremo, el Constitucional, numerosas televisiones y representan el 80% del parlamento, están infiltrados y han hundido las cajas de ahorro y muchas corporaciones. En fin, su presencia es agobiante, mientras que su ejemplo es nefasto: nepotismo, corrupción, absentismo, privilegios de todo tipo, viajes pagados, etc. Es normal que una juventud con el 40% de su gente en paro diga basta ya.
Ellos nos han llevado a la cultura del dinero, del trinque fácil, del exceso. Como comenta Tony Jud, en los años 50 un estudiante anteponía un trabajo estimulante a un sueldo generoso, hoy es imposible ni imaginarlo. Pero como dice él, no siempre fue así. Ahora estamos pagando el pecado, pero los creadores del problema vienen como salvadores. Después de haber repuesto las arcas de los bancos depredadores con nuestro dinero, nos dicen que debemos renunciar a la educación gratis, a la sanidad universal, a las pensiones generosas y recortar el sueldo a cambio de trabajar más.
No nos confundamos, esta democracia es perfectible si tomamos decisiones adecuadas y responsables. Hay que votar y castigar a los políticos nefastos, corruptos o meramente incompetentes. Respecto de los tres puntos que se exponen en el manifiesto, si el objetivo es ese, perfeccionar lo que tenemos, los firmo ya, otras veleidades no.
Si no valen, si mienten, si son unos sinvergüenzas… no les votes. Vota a otros, que los hay, al menos sin estrenar.Y exige que lleven en sus programas esas reformas para cumplirlas.
3 comentarios
miguel angel -
El ciudadano debe reclamar más espacio y restringir la presencia de lo político a lo que le es estrictamente propio.
El movimiento actual es un aviso serio y espero que sepamos actuar,porque lo que se propone como alternativa casi siempre es peor.
Gracias por las opiniones.
Pd.Veo, Pepe, que yo leo libros, digamos, arduos, pero tu me ganas.
Pepe López -
Dr. Manuel Iglesias-Guerrero -
http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm