RECORTES ILEGÍTIMOS; SOLO TRISTEZA
Últimamente estamos recibiendo correos y mensajes donde se explica el saqueo de España, que en la Comunidad de Valencia tiene un punto caliente; aquí hasta el dinero que debería ir a Haiti se queda en manos de ladronzuelos de guante blanco y corazón negro. Parece que este tráfico de datos está poniendo nervioso a más de un partido y algún sindicato de esos que tienen "liberados" cobrando auténticos pastizales en cajas y demás cholletes.
De las barbaridades recibidas comento alguna y todas del PP, no por nada, sino porque son los que mandan y los que han llegado a hacerlo prometiendo gestionar eficiente y honradamente nuestros magros dineros. Veamos si son de fiar. En el AVE Madrid - Lérida, la adjudicataria fue una UTE compuesta por una empresa española y otra del grupo de Berlusconi, un intermediario se llevó 48 millones de euros, la información de tan sustancioso pellizco afirma que se llama Alejandro Agag, ¿es esto cierto Si nos desplazamos a Valencia, la otra rama de la Gurtel, que nada tiene que ver con lo anterior, es sólo (¿sólo?) una casualidad geográfica, podemos hacer una aproximación del monto del derroche, la mala gestión y el choriceo que ronda los 10.000 millones de euros, en casos como la fórmula 1, la American Cup, aeropuerto de Castellón, Emarsa o la deuda de Canal -9. Pero claro, donde hay que recortar es en sanidad o educación, que los funcionarios son unos chupópteros, unos vagos improductivos y, además, un montón.
¿Somos muchos funcionarios? pues parece que no. Los mismos canales nos informan de que en España tenemos 6´5 empleados públicos por cada 100 habitantes, mientras que en la Unión Europea la media es de 15. Si falta dinero no es culpa de los maestros o los enfermeros, es porque lo han despilfarrado o se lo han quedado. Tampoco es cierto que el empleo público sea un seguro de vida, la temporalidad, con datos del año 2009, estaba sobre el 25%, por encima del sector privado. ¿Entonces? Pues sobran los miles de enchufados de las empresas públicas creadas para colocar amiguetes y enmascarar el déficit.
Las comunidades autónomas aumentaron la deuda en plena crisis en más de un 40%, casi todas ellas gobernadas por el PP, según revelaba Mario Conde en una tertulia de gentes muy de derechas delante de un impávido y estólido Valcárcel, el aun presidente murciano. Mientras gastaban sin pudor echaban la culpa al gobierno de Zapatero. La responsabilidad de las autonomías en el desvío del déficit es dramática e incontestable: supone el 60% del desfase registrado (V.Foch) .
La corrupción y los recortes han conseguido que España en términos de riqueza retroceda diez años, pero en términos sociales nos están llevando a tiempos de la dictadura. ¿Y para qué? Para reducir el déficit como pide Merkel. Sin embargo, apunta Paul Krugman, estas medidas no sirven para estimular el empleo, la verdadera madre del cordero, y los datos en Europa son tozudos, cumpliendo lo que los economistas estudiaron en la gran recesión del 29. No hemos aprendido nada. USA, con Obama, a pesar de los republicanos que limitan la magnitud necesaria de las decisiones, ha tomado el camino contrario -tímidamente- y están saliendo; nosotros nos felicitamos por la valentía de los ajustes y entramos en una segunda recesión. Estas medidas, solo producen dolor sin nada a cambio, no son el camino, por ello les propongo algunas cosas convenientes según este premio Nobel: " todo lo que el Gobierno federal necesita hacer para dar a la economía un buen empujón es proporcionar ayuda a los Gobiernos de menor nivel, permitiendo que vuelvan a contratar a los centenares de miles de profesores que han despedido y reanuden los proyectos de construcción y mantenimiento que han cancelado”. Tradúzcanlo a nuestro país y vean cuán equivocados estamos.
Señores, se han cargado el modelo, hoy todos miramos con recelo a las autonomías, nos están arruinando el presente y pretenden hundir el futuro de esos jóvenes que tanto molestan a la delegada del gobierno, corresponsable del atraco a las arcas públicas y hoy martillo de herejes. Que me bajen el sueldo mientras veo a Fabra erigirse una estatua o a Blasco de portavoz sin inmutarse por el robo de los fondos de cooperación o a Ripoll al frente del puerto de Alicante, qué quieren que les diga, me toca la gaita. Apoyaré a Rajoy y a nuestro president si limpian, si no...al carajo. Hace mucho que no reconozco a este partido, repleto de arribistas y trepadores.
0 comentarios