UNA, GRANDE Y LIBRE
A Pepa Ferrando se le olvidó un adjetivo, España con Franco era grande y libre, pero además una, no el pandemoniun que tenemos ahora. Esta chica es un filón, los medios de comunicación deberían mimarla para que nada la aparte de su concejalía. El problema es para la oposición, a la que saca de quicio y distrae de lo esencial con sus comentarios de niña precoz un tanto incontinente.
Sin entrar en profundidades históricas, de las que no sabría salir, sí que me atrevo a corregir a nuestra ínclita edil. España durante cuarenta años no fue grande porque era una autarquía aislada del mundo occidental al que se incorporó plenamente con la democracia que permite que gente como ella nos gobierne y aleccione. España, en esos mismos cuarenta años, no fue libre en ningún momento, pues se carecía de libertad de expresión y no teníamos elecciones; hubo cosas buenas, claro está, pero el precio no compensaba y comparando con los vecinos salíamos perdiendo en todos los sentidos. Usted igual la echa de menos, ya que sabrá que no existía oposición y si la había estaba callada o en la cárcel; todos eran partidarios del gobierno, como en Rusia. Y es que los extremos se tocan.
No obstante estoy de acuerdo con usted en lo fundamental, la ley de Memoria Histórica no debe aplicarse por ser una mala ley. Innecesaria, maniquea, revanchista y sectaria. Supongo que no hace falta repetir los argumentos que eximios historiadores han dado para explicar que una cosa es la historia y otra la memoria. La primera se basa en los hechos conocidos y aplica métodos científicos de estudio, la segunda es subjetiva y personal. Lean el monumental libro Los hundidos y no tendrán duda de lo que diferencia una de otra.
No defiendo ningún crimen de ningún lado, pero decidir por ley quién es víctima y quién asesino en una guerra donde el heroísmo y la vesania se repartieron equitativamente, donde los paseos y los fusilamientos sumarios se produjeron con bastante equilibrio, me parece un desatino que rezuma manipulación, una hermana menor y avergonzada de la Revolución Cultural de Mao, un rescribir la historia al gusto de un señor de León que se acuerda de su abuelo. Yo también del mío.
Apostaría por cambiar alguna calle, tras sosegadas valoraciones, si ello contribuye a una mejor comprensión de la ciudad y completamente al margen de ley tan improcedente y dictatorial y si no, pues cojamos los archivos municipales y leamos la expropiaciones, encarcelamientos y ejecuciones sumarias a simples vecinos de esta ciudad por el mero hecho de ir a misa o ser amigos de los que iban o por ser fascistas según la opinión de algún comisario político con ganas de venganza, casi siempre al margen de la política; el acta de 22 de diciembre del 36, donde intervienen el ayuntamiento, el Frente Popular y las Sociedades Obreras, hace un largo listado de personas declaradas insurrectas por motivos tan graves como el de Carmen Moreno Cirer, “extremada derechista organizadora de las cofradías de N. Señora de Monserrate, recadera de frailes y actualmente detenida”. ¿ Tendrán su calle y su acto de desagravio, o los malos solo están en un bando? Desde el poder no se debe escribir la historia salvo que queramos copiar al régimen del que ahora justamente nos avergonzamos. Y es que los extremos se tocan... y nos tocan los ...

4 comentarios
José -
miguel angel robles martínez -
Jesús -
Santos Escarabajal -
Si puedo decirte que lo que paso en Orihuela despues de la guerra fue una venganza y esa es la memoria que no debemos olvidar, se cometieron muchos fusilamientos sin ninguna prueba como le sucedio al Anarquista Antonio Pujazón que fue acusado de quemar santos de iglesia, y resulta que él apunta de pistola logro salvar del fuego al Cristo de la Agonía, y nadie dice nada,bueno si, el sacerdote Ildefonso Cases Ballesta que fue Director del Seminario de Orihuela y Presidente de la Comisión Diocesana para las Causas de los Santos. Cuando lee el libro de "Antonio Pujazón Samos" el infierno en Orihuela 1936 - 1940, me comenta en su carta sobre Pujazón: "Especialmente me ha hecho sufrir la Carta de Antonio Pujazón a su hija Redención. Una declaración muy bien hecha y razonada que me ha hecho recordar en algunos pasajes a la Pasión de Jesucristo. Yo creo a Pujazón, no debieron haberle ajusticiado, y si lo hicieron se debió a que investigaron poco en la trayectoria de su vida. Me ha hecho sufrir mucho su relato, me encantaría saludar a su hija con ese nombre tan hermoso de "REDENCIÓN".
Es la primera vez que un sacerdote que conoce Orihuela hace un comentario de un ANARQUISTA fusilado en Orihuela, para mi es un gran logro.