FELIZ CUMPLEAÑOS MÓNICA

Mónica lleva un año gobernando sin trabas serias y ha contestado a las preguntas que el pleno le ha planteado en una entrevista de un periódico con autoridad pero sin sentimiento. Quizá involuntariamente, pero la impresión es que ahora su trabajo y su proyección no va encaminado a permanecer mucho en Orihuela, sino que se está abriendo paso entre sus compañeros para un asalto futuro a cotas más altas.
Es una lástima que así piense, joven y preparada, todo un animal político, tiene tiempo de madurar en uno de los espacios más reales donde se fragua la vida pública. En el ayuntamiento cada decisión o indecisión tiene una plasmación evidente en la vida de los ciudadanos, nada que ver con las discusiones más o menos etéreas de los parlamentos. Aquí en cada esquina y calle te paran para elogiarte o demandarte, eres testigo directo de tu propio trabajo. Ser alcalde de un municipio como este te concede mucho poder y enormes responsabilidades, madurar en un banco de pruebas tan valioso para llegar a ser un político realista y con experiencia es una oportunidad que casi nadie obtiene y ella da la sensación de encontrarse de paso, tira de manual para justificarse, ataca con el libro de estilo del partido y propone de un modo profesional y distante. Le falta el calor de alumbrar un proyecto inaplazable, la ilusión de un objetivo sincero, la tensión que da querer hacer algo grande y la urgencia por contagiar a todos.
Digo que es una lástima porque los alcaldes anteriores han supuesto una decepción que ha sumido al municipio en un retraso de años. Mónica tiene condiciones para hacer algo distinto y ha dejado que el primer año transcurra entre la improvisación y el escándalo de las basuras, con mayor o menor fundamento, pero sin acometer los temas esenciales que ella misma reconoció en la campaña.
Tras un año de gobierno seguimos sin antecedentes del Plan General, ni el consecuente debate ciudadano; carecemos de una imagen de municipio a corto y medio plazo; no sabemos qué hacer con la costa ni las pedanías que cada vez se sienten más lejos de nosotros; la gestión municipal despierta resquemor y el servicio a penas ha mejorado.
Tras su paso por el ayuntamiento y las cortes valencianas confiábamos en que tendría un aparato mejor engrasado, más capaz y con los criterios de actuación claros. No es así o no ha sabido plasmarlo. Estamos ante un año perdido, confuso y polémico, y alguno esperábamos que vendría con una idea de ciudad y de municipio atrayente y posible, una idea de la gestión pública que perfilara unas actuaciones tan apasionantes como para que le apeteciese estar dos o tres mandatos con el fin de ver su obra, la transformación tan urgente que precisa Orihuela. No existe un planteamiento estratégico y todo se vive como un activismo descabezado sin correlación alguna y ajeno a un plan. Para esto bastaba Medina, yo, que no niego su mayor capacidad respecto al predecesor, simplemente digo que no está a la altura de si misma ni de los retos que tiene el municipio.
Ojalá reaccione.
2 comentarios
Luisa y Cristina Bo. -
pD. es parte de mi familia ( la nena de la cresta )
Pomares -