EL ALCALDE GUAPO

En otra circunstancia me habría encantado la elección de Raúl Valerio, buen jugador de baloncesto y joven promesa de la política comarcal. En esta no. El PSOE se ha cubierto de gloria con su apoyo y él ha desperdiciado, con tan solo treinta años, una oportunidad inmejorable para dar un ejemplo a todos. Raúl, el alcalde guapo, debería haber dimitido desde el mismo momento que fue imputado, y su compañera también.
El argumento esgrimido, de que una imputación tiene más trascendencia mediática que importancia real, sólo demuestra dos cosas: ignorancia máxima sobre los fundamentos de la vida política en democracia o una cara dura de la que no le creí capaz. Una imputación, no es una ocurrencia de Aurelio Murcia, fundada o no, es producto de una investigación judicial de la que se deducen indicios delictivos y los jueces son extremadamente prudentes antes de tomar decisiones de tal calibre. Una imputación señala la posible vinculación con conductas irregulares y viene avalada por criterios jurídicos, al margen de la lucha partidista. Significa que se aprecian evidencias significativas desde un punto de vista legal.
En la ceremonia de proclamación también me ha llamado la atención la postura del grupo popular, que se ha mostrado conciliador. Si se han dejado la salud intentando apartar al mejor alcalde de la democracia y del mundo mundial por traspasar la línea de la legalidad, no entendemos que ahora ni siquiera afeen el atrevimiento de Inmaculada Martínez y Raúl, pues su situación, actual, no es mucho mejor ni más defendible que la de su mentor y ejemplo, el inabarcable Moya. Da a entender que contra el anterior edil, ahora enchironado, nada más que encono personal animaba la feroz oposición, pues de lo contrario habrían denunciado el nombramiento de un nuevo alcalde encausado por las mismas razones que su ex – jefe permanece a la sombra.
El PSOE ha desandado todo el camino de legitimidad que había avanzado al desvincularse y apartar de militancia a muchos de los señalados por la justicia, conducta que choca con la connivencia y apoyo que presta el PP valenciano a sus ediles y concejales sospechosos. A ambos lo único que les preocupa es el poder y la labor de ejemplaridad la toman a título de inventario. Ninguna credibilidad poseen en materia de corrupción.
La presencia de Marilene Albentosa ni me sorprende ni me importa, pero la de Bascuñana en representación del socialismo oriolano me fastidia, en mi modesta opinión se trata de uno de los mejores concejales del ayuntamiento, de los más honrados y cabales, luego esta aparición, siendo perito en leyes, no deja de resultar improcedente además de asaz inadecuada. Un error que le recordaran siempre desde el otro bando, y con razón.
Raúl, para que el baloncesto se pueda jugar mejor se inventó la zona, ahí no se puede permanecer más de tres segundos, es una infracción. En democracia existe otra zona que no se debe pisar ni un segundo para evitar la colusión de intereses: si la justicia dice que, ahora, insisto, eres sospechoso, aceptar el nombramiento y no dejar temporalmente el cargo, es violación del reglamento de juego; yo me atrevería a decir que equivale a una antideportiva y que es descalificante.
El profesor Asencio nos ha ilustrado sobre las implicaciones que esto trae, no resulta de recibo que un imputado pueda acceder al cargo por el que se sustancian las razones de tal imputación con el poder de manipulación, ocultación y reincidencia que supone.
Raúl, además del alcalde guapo, me gustaría que fueras el político ejemplar, dimite hasta que se resuelva, espero y estoy convencido que a favor tuyo, y luego, si es así, preséntate lleno de legitimidad y autoridad. Y si ya es tarde, entonces es que no merecía la pena. Aún estás a tiempo.
2 comentarios
miguel angel -
Vosotras no vayáis que sois peques todavía y tenéis que estudiar.
Nos vemos en la fiesta del insti.
Luisa y Cristina Bo. -
Un beso de las dos.
esperamos respuestas rápidas