Blogia
miguelangelrobles

ORIHUELA ES UN PUEBLUCHO.

ORIHUELA ES UN PUEBLUCHO.

El pasado jueves José Antonio Muñoz Grao le puso el cascabel al gato de la fundación Miguel Hernández, para ello tuvo que contar con la valiente, emotiva y sincera intervención de Lucía Izquierdo, la nuera del poeta, le pese a quien le pese.
La entrevista es un documento de valor incalculable, en ella, sin rencor ni ensañamiento, Lucía desenmascara a todos los tramposos que han intentado evitar que el legado del universal poeta llegue a su ciudad. La mayoría de los culpables son de Orihuela.
Lucía, entre otras muchas cosas, contó con implacable memoria y dulce habla como llamó al ayuntamiento de Orihuela y le ofreció más del 60% de la herencia a principios de los noventa; todo aquello que no estaba publicado, lo inédito, lo más valioso. Hasta su casa fueron miembros del consistorio acompañados de representantes de instituciones financieras que, asombrados ante lo que se les daba ..., no volvieron a molestarse más por el asunto. Era alcalde Cartagena.
Nos recordó que la fundación se iba a constituir sin Orihuela, por desidia de sus gobernantes, y que, con todas las administraciones socialistas ya de acuerdo, ella puso como condición que solo si declaraba por escrito no querer pertenecer a la misma aceptaría su funcionamiento sin el municipio natal de Miguel. Y logró forzarnos, a pesar de los gobernantes, a entrar en ella, aunque fuese para estorbar.
Volvió a demostrar con pelos y señales como para darle vida a la misma tuvo que intervenir personalmente Aznar a petición de ella, que tanto desprecia a nuestro pueblo, según algunos. Que este instó a Zaplana a hacerla realidad en Orihuela porque Lucía entendía que ese sería el deseo del cabrero universal, y cómo aquel, a través del conseller Tarancón, intentó, ante la dejadez del alcalde Medina, llevarla a Valencia, puesto que, al fin y al cabo, Orihuela es un pueblucho según palabras de tan ínclito consejero.
Cada trozo de la entrevista era un desgarro, una demostración del desprecio de las autoridades políticas por la obra hernandiana y de la pasividad despectiva del pueblo, a quien, en su gran mayoría, esto ni le va ni le viene. Ella disculpó a la gente, yo no; ni una milésima parte de la energía empleada para salvar al equipo de fútbol se ha puesto en conservar un legado universal.
Uno de los jirones más conmovedores fue cuando relató que el gobierno valenciano de Eduardo, al ver que no podía llevarse el legado Hernandiano a la capital, bloqueó toda actividad de la incipiente fundación y que Orihuela en lugar de tomar el toro por los cuernos, secundó tan mezquina decisión. Ella tuvo que costear gastos de la Senda del Poeta o del premio literario. Nuestros dirigentes, siempre atentos a su crecimiento político, apostaron por dinamitar aquello que otros soñaban tener. De cuando dejamos los cuadros cedidos en un altillo del museo San Juan de Dios a la intemperie para que se pudrieran, entre ellos el retrato que le hizo Buero Vallejo, no quiero ni hablar por pura vergüenza y en su día denuncié tan criminal comportamiento.
El último capítulo de esta historia de despropósitos contra los herederos se cuajó en la famosa fiesta de inicio del centenario. En aquella ceremonia se firmó un protocolo que obligaba a las autoridades a trabajar de acuerdo con los legítimos propietarios de la herencia, y con expresa autorización de los mismos. En el mismo acto se presentó un logotipo que infringía los acuerdos firmados y que se saltaba los pasos administrativos mínimos, una adjudicación a los colegas de espaldas a la familia en lugar de un concurso. Ahora ni para consumo local vale, pero qué más da, paga el pueblo. Orihuela no puede usar el nombre del poeta porque no cumple lo que firma y porque setenta años más tarde sus autoridades siguen viendo a su familia como sospechosa.
El alcalde de Elche, atento solo a los réditos políticos ha ofendido a la familia al llamar al ayuntamiento de Orihuela para coordinar los actos del Centenario como si los acuerdos con la familia no contasen. Sin los herederos el nombre de Miguel Hernández no puede usarse. Mónica se equivoca gravemente si sigue esa ruta. En abril vence el compromiso con Elche sobre la custodia de parte del legado; Lucía ofreció por tres veces a Orihuela la posibilidad de recibirlo, pero se deben dar unas mínimas garantías. Nuestra alcaldesa debería hablar ya con la familia, comprometerse en acuerdo plenario a cumplir las condiciones estipuladas y buscar una persona capaz, de consenso, para gestionar el centenario, o hacerlo ella misma. Lo siento, pero la actual concejal de cultura solo asegura enfrentamientos. Es la última oportunidad, en abril vence el plazo. ¿Aprovecharemos esta postrera ocasión o vencerá el sectarismo?




8 comentarios

miguel angel -

muchas gracias Agustina. Si puedo colaborar, cuenta conmigo, pero no soy especialista en Miguel.Cuento la parte de historia que sé y lamento el sectarismo y la miopía de nuestro pueblo.
Un saludo y manten el contacto por si puedo colaborar.

agustina -

Intento montar una plataforma ciudadana,para que el legado de MIGUEL HERNANDEZ quede en Orihuela. Me encantaría contar con tu colaboración.Saludos .Agustina

agustina -

Visione repetidas veces el cascabel,de Lucia Izquierdo, quede conmocionada.Estupendo tu articulo.es vergonzosa la gestión,(por ausencia) de la cultura y patrimonio en este pueblucho.Saludos.Agustina

miguel angel -

Detallazo por vuestra parte, muchas gracias.¿Qué tal os habeis portado con vuestros respectivos?

Luisa y Cristina Bo. -

Feliz día del padre que pases un buen puente, nos vemos el lunes.

Un beso :)

oriol -

Buen artículo éste, en sintonía con algunas cosas que tú dices en tu blog.
http://www.vegabajadigital.com/ver_noticias.php?comarca=¬i=&lugar2&ident=5357

miguel angel -

De momento nada hemos hecho para merecerlo.Ojalá nos equivoquemos y, aunque con retraso, veamos a Orihuela honrar, y aprovecharse, en el buen sentido, la figura de Miguel.
Un saludo.

Santos Escarabajal -

Estimado Miguel Àngel, te felicito por tu comentario.
No creo que el legado de Hernàndez pise tierra oriolana, tiempo al tiempo.
Un saludo.