ESQUIZOFRENIA EN TORREMENDO
No sabía bien Ripoll con quién se la jugaba, los vecinos de Torremendo no son muy listos políticamente, pero testarudos más que una mula. Es esquizofrénico el comportamiento pues no se corresponden su aparente unidad contra la instalación de los vertederos y sus decisiones electorales avalando a quienes, esta vez sin mentir, les indicaban que si ganaban llevarían el vertedero al pueblo. Dar su apoyo con los votos al PP significaba, en términos políticos, que estaban de acuerdo con tales determinaciones, que no les fueron ocultadas y que exclusivamente proponían quienes ellos votaron mayoritariamente. Como en todo uno debe ser coherente con sus actos y saber que conllevan consecuencias, si además te han avisado darse por sorprendido es cinismo o estupidez. Votar lo que votaron era apoyar lo que ha sucedido, digan lo que digan.
Llevan razón en la irregularidad del procedimiento y en el inaceptable ocultamiento de documentos. No es de recibo un concurso en donde las condiciones pueden cambiar, entre ellas algo tan sustancial como el lugar de vertido. Esto es de locos y a mi corto entender algo más que irregular. Tampoco se entiende que el anuncio de máxima transparencia de la alcaldesa y del presidente de la Diputación de Alicante tras el acuerdo, aun no sabemos de qué exactamente, se haya trocado en un silencio hostil y, viendo las imágenes de Alicante, un desprecio olímpico. ¿Resuelto el trato da igual el cabreo de unos pocos inconformistas que en nada van a condicionar las elecciones, por otro lado tan lejanas? Discutible sentido de la democracia, de la responsabilidad y del simple respeto humano. La salida de la Diputación de Ripoll ignorando a los manifiestantes fue todo un ejemplo de lo que uno no debe hacer en política, sobretodo si eres el principal responsable de las reivindicaciones y te has comprometido públicamente a dar todo tipo de explicaciones. Soberbia, arrogancia, altanería, desdén, que ha comprobado no le son gravados luego donde verdaderamente le importa, en las urnas. Miren, no se trata de fastidiar ni de estar o no con un partido o con otro, se trata de dignidad y sentido de la decencia. Si me pisan, me humillan y me fastidian, ni a los míos se lo consiento. Nos quejamos de la impostura y desvergüenza de los políticos, pero luego nos manifestamos a favor de alcaldes acusados de robar y les multiplicamos los votos, como ha sucedido en la región de Murcia, por no ir a lugares más conocidos. Los ciudadanos tenemos gran parte de culpa de lo que nos pasa, por ignorantes, acomodaticios, interesados o cómplices.
Y yo me pregunto, ¿ por qué no enseñan la documentación como exige la Constitución? Es increíble que la justicia permita que los alcaldes, de cualquier color, hurten la información, que la Generalitat se niegue a dar datos de sus empresas que gastan dineros públicos o que en Orihuela se siga con la práctica de hacer de las juntas de gobierno, donde se cuecen los panes grandes y pequeños, un misterio cuando lo único secreto es la deliberación. Antes era la leona, ¿ahora qué es? De verdad que tengo ganas de apoyar y felicitar, pero si no se respetan las reglas lo demás sobra.
9 comentarios
Anónimo -
Jesús -
Anónimo -
orihuela, 03300, Alicante
Anónimo -
y gracias de nuevo, es un honor, de verdad.
Santos Escarabajal -
miguel angel robles martínez -
miguel angel robles martínez -
mi dirección es
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Santos Escarabajal Garcia -