Blogia
miguelangelrobles

JUNTOS PODEMOS

JUNTOS PODEMOS

 

La lectura del libro que lleva el título de mi artículo, escrito por Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, me confirma aún más mi frustración por la falta de acuerdo con UPyD. Algunos de los promotores e ideólogos que tomaron parte en la formación del partido de Rosa Díez, como el filósofo Savater o el cómico Albert Boadella, estuvieron también en la génesis de CIUDADANOS. Es decir, hablamos de proyectos casi idénticos en lo esencial, de una respuesta cívica responsable ante la deriva que tomaba la política española de la mano de los dos principales actores y de los nacionalistas periféricos, los grandes chantajistas de la democracia patria. Algo en lo que se adelantaron varios años a Pablo Iglesias.

En este desencuentro parece que la mayor parte de culpa la tiene Rosa Díez y la respuesta de la gente es evidente, se están decantando por Rivera quienes optan por una tercera vía pero no ven que la solución sea PODEMOS. España necesita quitar, al menos temporalmente, al PSOE y al PP de en medio. No corremos ningún riesgo por ello, al contrario, el peligro es continuar dependiendo de unas formaciones que han aplicado una razia (incursión, correría, sin más objeto que el botín) al país y han degradado sus instituciones hasta límites vergonzantes. El desencuentro es un mal servicio a España, un ejemplo de enanismo político y una prueba de que, quizá, algunos no están en esto por lo que dicen o no tienen la altura suficiente para encabezar una alternativa creíble.

El PP se propone descalificar a CIUDADANOS nombrándolo en catalán, en una especie de exorcismo que agita el miedo a que gobiernen los catalanes, dejando en tan patética estrategia la marca que siempre han negado y que bien merecen muchos de sus dirigentes: su acendrado nacionalismo español. No son patriotas, son el anverso de los separatistas vascos y catalanes. Son, por tanto, excluyentes y perjudican la convivencia. Me preguntaba a menudo, molesto, por qué el partido popular tenía tan poco arraigo en Cataluña y ahora encuentro la explicación.

Me parece una bella metáfora que dos partidos con raíces  vascas, como UPyD, o catalanas, Ciutadans, como le gusta decir ahora al PP, sean la respuesta moderada, centrista y democrática a la corrupción que anega nuestro sistema político y a la deslealtad constitucional que exhiben y explotan los independentistas de ambas comunidades. Por ello el desacuerdo resulta más doloroso y va a ser penalizado por los votantes dando aire, predominantemente, al partido de Rajoy, sobre el que las noticias cada día revelan más asuntos sucios, hasta el punto de que no sabemos si se trata de una formación política o una asociación delictiva (espionaje, concursos amañados, financiación ilegal, volquetes de putas, prevaricaciones, cohechos, obstrucción a la justicia, enriquecimiento con las ayudas al tercer mundo, ...). Una democracia sana no puede estar en manos de bribones, pero eso exige humildad, renuncias y pactos no del todo fáciles.

El crecimiento vertiginoso que está experimentando C´s y espero que los magenta también, permite la invasión de arribistas y la llegada de desencantados de otros partidos. Habrá que estar muy atento a la formación de candidaturas y a la respuesta que se da en los casos, que los habrá, de malas prácticas. La ejemplaridad es básica, de lo contrario sería un quítate tú que me ponga yo.

Los españoles debemos meditar sobre lo que nos jugamos en las próximas dos elecciones; los partidos son instrumentos de participación, no deben ser tratados como el equipo de fútbol ni como herencias; hay que estar con los afines mientras no traicionen gravemente nuestra confianza. Se abre una etapa de ilusión donde recuperar el interés por la discusión política y en la que las posibilidades de acción ciudadana son más amplias que en elecciones anteriores; de algún modo estamos en un momento fundacional casi tan apasionante como lo fue la transición. Saquemos lo mejor de cada uno al servicio de España, "juntos podemos".

0 comentarios