HASTA LOS DISCAPACITADOS TRINCAN
Nadie puede acusarme de animadversión hacia Mónica Lorente. Celebré su triunfo ante Medina y hay imágenes de ello junto al prematuramente extinto Ezcurra. Durante su mandato mis artículos han sido predominantemente constructivos y he procurado no personalizar en ella los errores pavorosos de su gestión. La he calificado como mujer inteligente, simpática, atractiva, preparada, lista… Casi siempre he disculpado su mal gobierno en la nefasta elección de concejales y asesores. Pero la entrevista que concede a INFORMACIÓN es un monumento a la desfachatez, a la cobardía política (echa, como Camps, a sus colaboradores a los leones) y un insulto a la inteligencia de cualquier persona.
Hoy Mónica es más un lastre que un activo para el PP y las noticias que aparecen en la prensa no dejan lugar a dudas: debe dimitir y con ella todos los imputados. Sé que no se va a producir tal cosa, por ello exhorto a los militantes y simpatizantes del partido a que tomen ellos las medidas. A día de hoy todos cuantos apoyan al PP son culpables de connivencia con una forma de gobernar mafiosa.
Sí podemos hacer algo. Ni siquiera se trata de no votar al Partido Popular. No, antes de llegar a esa conclusión se debe actuar. ¿Cómo? En primer lugar los concejales del grupo popular que no están imputados deben dejar claro su compromiso con la decencia. No les pido que dimitan, basta con que renuncien a sus delegaciones y apoyen cuantas medidas sirvan para saber qué hay dentro del ayuntamiento. Que lo hagan explicando sus razones y condicionando su vuelta a la dimisión de la alcaldesa y los ediles implicados.
Los militantes han de pedir la baja en Madrid, exponiendo su desacuerdo con la permanencia en sus puestos de los imputados en la Comunidad Valenciana y exigiendo al partido la baja de estos políticos para seguir con su ficha. Quienes apoyan a este gran partido no pueden ser reos de unos robaperas que mientras se llenan los bolsillos regatean el trasporte a los discapacitados. Esto es la corrupción, saquear las cuentas en beneficio propio a costa del bien común, y lo hacen con nuestro dinero.
Por último los simpatizantes, que deben mostrar su rechazo y la indeclinable renuncia al PP en caso de no tomarse estas medidas. Cartas a los medios de comunicación, al partido, los foros y en cuantos lugares y formas se nos ocurran. Que sientan la vergüenza del rechazo social. Que sepan los que nos engañan que no estamos dispuestos a seguirles el juego más, que ni somos tontos ni somos como ellos. ¿O nos da igual estar gobernados por una panda que hasta en el número recuerda a Alí Babá?
Están tan deformados, se sienten tan impunes, les importan tan poco los principios que nuestros padres nos inculcaron para ser buenas personas, que tienen el atrevimiento de decirle a una madre con un hijo gravemente discapacitado, que tranquila, que seguro que trinca. Los únicos que trincan son ellos a costa de nuestros impuestos y en perjuicio de nuestro bienestar. Hay que apartar de la política a tanto impresentable, no hacer nada nos hace cómplices. Y que quede claro, no es el partido, son las personas las que se corrompen, casi siempre en beneficio propio dejando las migajas para la organización.
El profesor Asencio Mellado renuncia a la esperanza, considera que la sociedad está contaminada por el mismo mal. Yo no soy mucho más optimista, pero apelo a los últimos reductos de decencia y dignidad que nos queden. Espero no verme, una vez más, defraudado.
El dinero que regatean a los discapacitados es la propina de lo que nos escamotean. Ni siquiera les reciben para darles una solución, sin embargo justifican sus reuniones clandestinas en la responsabilidad del cargo, que les obliga a hablar con todos… con todos los que les llenan las alforjas. En Orihuela sabemos que esto es sólo la punta de un iceberg de mierda que nos salpica a todos. Fenoll es el símbolo, detrás de él hay mucho más y hiede igual, “¿sabés?”.