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miguelangelrobles

HASTA LOS DISCAPACITADOS TRINCAN

HASTA LOS DISCAPACITADOS TRINCAN


Nadie puede acusarme de animadversión hacia Mónica Lorente. Celebré su triunfo ante Medina y hay imágenes de ello junto al prematuramente extinto Ezcurra. Durante su mandato mis artículos han sido predominantemente constructivos y he procurado no personalizar en ella los errores pavorosos de su gestión. La  he calificado como mujer inteligente, simpática, atractiva, preparada, lista… Casi siempre he disculpado su mal gobierno en la nefasta elección de concejales y asesores. Pero la entrevista que concede a INFORMACIÓN es un monumento a la desfachatez, a la cobardía política (echa, como Camps, a sus colaboradores a los leones) y un insulto a la inteligencia de cualquier persona.

Hoy Mónica es más un lastre que un activo para el PP y las noticias que aparecen en la prensa no dejan lugar a dudas: debe dimitir y con ella todos los imputados. Sé que no se va a producir tal cosa, por ello exhorto a los militantes y simpatizantes del partido a que tomen ellos las medidas. A día de hoy todos cuantos apoyan al PP son culpables de connivencia con una forma de gobernar mafiosa.

Sí podemos hacer algo. Ni siquiera se trata de no votar al Partido Popular. No, antes de llegar a esa conclusión se debe actuar. ¿Cómo? En primer lugar los concejales del grupo popular que no están imputados deben dejar claro su compromiso con la decencia. No les pido que dimitan, basta con que renuncien a sus delegaciones y apoyen cuantas medidas sirvan para saber qué hay dentro del ayuntamiento. Que lo hagan explicando sus razones y condicionando su vuelta a la dimisión de  la alcaldesa y los ediles implicados.

Los militantes han de pedir la baja en Madrid, exponiendo su desacuerdo con la permanencia en sus puestos de los imputados en la Comunidad Valenciana y exigiendo al partido la baja de estos políticos para seguir con su ficha. Quienes apoyan a este gran partido no pueden ser reos de unos robaperas que mientras se llenan los bolsillos regatean el trasporte a los discapacitados. Esto es la corrupción, saquear las cuentas en beneficio propio a costa del bien común, y lo hacen con nuestro dinero.

Por último los simpatizantes, que deben mostrar su rechazo y la indeclinable renuncia al PP en caso de no tomarse estas medidas. Cartas a los medios de comunicación, al partido, los foros y en cuantos lugares y formas se nos ocurran. Que sientan la vergüenza del rechazo social. Que sepan los que nos engañan que no estamos dispuestos a seguirles el juego más, que ni somos tontos ni somos como ellos. ¿O nos da igual estar gobernados por una panda que hasta en el número recuerda a Alí Babá?

Están tan deformados, se sienten tan impunes, les importan tan poco los principios que nuestros padres nos inculcaron para ser buenas personas, que tienen el atrevimiento de decirle a una madre con un hijo gravemente discapacitado, que tranquila, que seguro que trinca. Los únicos que trincan son ellos a costa de nuestros impuestos y en perjuicio de nuestro bienestar. Hay que apartar de la política a tanto impresentable, no hacer nada nos hace cómplices. Y que quede claro, no es el partido, son las personas las que se corrompen, casi siempre en beneficio propio dejando las migajas para la organización.

El profesor Asencio Mellado renuncia a la esperanza, considera que la sociedad está contaminada por el mismo mal. Yo no soy mucho más optimista, pero apelo a los últimos reductos de decencia y dignidad que nos queden. Espero no verme, una vez más, defraudado.

El dinero que regatean a los discapacitados es la propina de lo que nos escamotean. Ni siquiera les reciben para darles una solución, sin embargo justifican sus reuniones clandestinas en la responsabilidad del cargo, que les obliga a hablar con todos… con todos los que les llenan las alforjas. En Orihuela sabemos que esto es sólo la punta de un iceberg de mierda que nos salpica a todos. Fenoll es el símbolo, detrás de él hay mucho más y hiede igual, “¿sabés?”.

 

EL PP UNA REFUNDACIÓN NECESARIA

EL PP UNA REFUNDACIÓN NECESARIA


El Partido Popular dio un salto a la modernidad en el congreso de Sevilla que encumbró a José María Aznar, atrás quedaba el regusto a franquismo y derechona  rancia. Un ramillete de jóvenes y competentes políticos desafiaron el decadente PSOE  de Felipe González dando cuatro años de prosperidad sin parangón a España. Lástima que los dos últimos de la segunda legislatura fuesen el anuncio de la caricatura en que se convirtió el, hasta entonces, ejemplar presidente.

Entre los destacados estaba Mariano Rajoy Brey, un parlamentario con aromas ingleses, demasiado fino e irónico para el basto paladar carpetovetónico. Perdió inmerecidamente las elecciones fruto de una mala gestión de la crisis originada por el atentado del 11 – M. Y desde entonces se ha confirmado la impresión de que puede ser un buen presidente, pero es un mal candidato o un buen cartel mal asesorado.

A día de hoy la mayoría de los electores dicen no desear que gane ni Zapatero ni Rajoy. Muchos analistas afirman que las elecciones las pierde el gobierno, y este parece empecinado en ello. Entre la gente domina la idea de que su tiempo ha pasado, pero no ilusiona la alternativa, que ha dado muestras de no merecer la responsabilidad que seguramente le otorguen las elecciones.

El PP se debate desde hace mucho tiempo en el doble lenguaje, según en qué lugar hable. Pide reformas y no las apoya cuando se producen; abominan de ZP porque pone en duda las instituciones y cargan contra policías y jueces si actúan sobre miembros indeseables de su formación, como si fuesen radicales antisistema; unos se identifican con Obama, los otros se apuntan al Tea Party; aquí piden privatizar la televisión pública y allí la usan con la desenvoltura de un sátrapa bananero (Canal 9); pactan con el PSOE en las vascongadas y dejan al albur del PNV o Convergencia los presupuestos; reclaman una burocracia menor y más eficiente a la vez que aumentan las plantillas de enchufados, los gastos corrientes o suntuarios donde gobiernan; piden que se confíe en los empresarios, pero no pagan a proveedores de bienes y servicios, sumiéndolos en la ruina.

 Se han convertido en casta, están lejos del ciudadano y sólo les importa mantenerse en el poder. No aportan nada nuevo y además han caído en el peor mal para la democracia: la corrupción. Gurtel, Brugal, Palma Arena, etc hacen que los votantes responsables miren con nostalgia a ese PP que echó en cara a Felipe González su ineficacia y su corresponsabilidad con la vergüenza de los Roldanes, Filesas y BOE.

Hay políticos de valía como Nuñez Feijoo y Basagoiti que dan otro aire. En ellos debe fiar el partido su refundación y Rajoy su futuro inmediato si desea lo mejor para España. El PP debe eliminar de un plumazo a todos los imputados formalmente. Es muy corrosiva la sensación de que a los políticos lo único que les preocupa de la corrupción es que les pillen, que esta es algo intrínseco a su función. El primer mensaje, aun hay tiempo, antes que lo dictaminen los jueces es negar cualquier tolerancia con la corrupción.

El segundo mensaje sería definir su espacio como fuerza nacional, restar potencia a los barones en su afán de limar competencias basadas en hechos diferenciales como si de meros nacionalistas se tratase, fijando límites claros al modelo de Estado que se pretende y hacer propuestas coherentes y concisas sobre los asuntos capitales: economía, educación, sistema judicial, sanidad y medio ambiente.

El PP debe estar dispuesto a perder mucho poder para poder ejercer debidamente el poder. Deben ser los primeros en renunciar a influir en la judicatura, en las cajas, en los medios, en la cultura. Deben dar ejemplo adelgazando las administraciones y reforzando su profesionalidad. Deben eliminar drásticamente coches oficiales, chóferes y alojamientos en hoteles de lujo rodeados de edecanes y utilizar el transporte público. Es la hora de volver a las esencias de un partido conservador y liberal; es el momento de que los correlindes no vean la política como un chollo en el que sólo sube el que calla, aplaude y dobla la cerviz. Es el tiempo  de empezar a ejercer sin miedo la democracia interna como obliga la Constitución. Ha llegado el día de hacer menos declaraciones y más propuestas, de aparcar la política de imagen y hacer que mejore la imagen de la política. Es el turno de apostar por los mejores, que siempre son los más honestos, y alejarse de los pelotas.

UN SORBITO DE BRUGAL

UN SORBITO DE BRUGAL

 Como cabía esperar del caso, una vez destapado, aunque solo hasta las rodillas, depara muchas sorpresas. Los más rijosos esperamos que el desnudo sea absoluto. ¿Por qué? Ningún deseo de revancha me mueve, hace años los tribunales certificaron que Fenoll delinquía y que yo tenía razón en mis denuncias.

Una noticia local estimaba acerca de las grabaciones hechas por este sujeto que “de hacerse públicas, las imágenes pueden generar un escándalo mayúsculo, ya que en algunas de ellas se aprecia la entrega de dinero en efectivo”. Pues eso es lo que espero, al margen de que estén o no prescritos los delitos cometidos, desde el punto de vista político, es irrelevante. Y ahí es donde radica la falsedad de los argumentos que esgrimen los afectados por la corrupción, pues la presunción de inocencia es exclusivamente aplicable al plano penal y no a otros ámbitos de la vida. El abuso del concepto de presunción de inocencia es pura complicidad y una impostura intelectual, es llevar la teoría del derecho al discurso de Belén Esteban y compañía. Todos sabemos que no hace falta que condenen a quien no paga para poder catalogarle de estafador, ni es preciso dictar sentencia para decir que quien me robó la cartera es un ladrón. El ámbito judicial no es aplicable a la política. Las consecuencias no son las mismas y por tanto las acusaciones o explicaciones exigibles difieren.

Se nos cuenta que muchos supuestos chantajes estarían prescritos, pero eso no hace apto al político afectado para seguir en la vida pública, si bien puede seguir su vida con normalidad. Vemos como no es igual y dónde radica la esencia de la presunción penal. Debemos conocer a cuantos hayan sobornado, esté o no prescrito; a todos los implicados en prevaricación o cualquier delito relacionado con su cargo político, independientemente de que se pueda o no perseguir penalmente. Nos lo debe la justicia para saber a quienes podemos o no confiar la gestión de nuestros intereses comunes.

La danza de los siete velos en que se está convirtiendo este caso evidencia que la corrupción no es anecdótica sino estructural, la clase política está bajo sospecha, en general, por su propia culpa. Todos no son iguales, pero la cantidad de jetas supera lo aceptable. Y esto no es más que la punta del iceberg. Sin embargo no reparamos en la normalidad con que la gente recibe las noticias; cada nuevo brote delictivo es acompañado por un generalizado: eso ya lo sabíamos. Si lo sabían cómo pudieron apoyar a los supuestos delincuentes sin reparar en que son colaboradores necesarios, pues precisan de sus votos; qué clase de moral tenemos. Efectivamente, todos estaban al cabo de la calle lo que nos rebaja mucho como ciudadanos.

Un destape integral, una catarsis total y un cambio radical en la idea que tenemos de qué es la política, eso espero.

UNA FIESTA DEMASIADO LARGA

UNA FIESTA DEMASIADO LARGA


Escribo cuando todavía quedan varios días de desfiles, bailes y demás parafernalia. Me ha llamado la atención la facilidad con que surgía este asunto en las conversaciones: la fiesta es demasiado larga y excesivamente molesta. Cada cual propone sus medidas para mitigar incomodidades o mejorar la asistencia, pues hay casi unanimidad en que la asistencia está resultando floja. Podemos acusar de “anti – festeros” a los que critican o reflexionar sobre el posible estancamiento de la misma o los errores que se cometen, si los hay.

A mí me gustaba más con grupos musicales y con las kábilas repartidas por toda Orihuela, no tan juntas en el centro. Pero son muchos los que opinan que debemos ir a un modelo similar a las sevillanas; me explico, las barracas cortan las calles, dificultan el tráfico, irritan con sus discotecas atronadoras y llenan de suciedad la ciudad. Por otro lado resultan tremendamente caras de mantener y no todas consiguen público suficiente para justificar los gastos, presentando un aspecto desolador muchas horas al día. El éxito de unas pocas o su capacidad de financiación no debe ocultar la realidad general. Algo hay que hacer.

Los festeros se llenan la boca con la palabra unidad, pero son demasiados los elementos que tienden a desunir, quizá debamos repensar la fiesta. No parece descabellado aprovechar el recinto de Los Huertos  u otra zona similar. Un lugar así tiene capacidad suficiente para albergar a todas las comparsas con sus cuartelillos, a la vez que se constituye en barraca popular. Los festeros tendrían su espacio particular cuando lo necesitasen y un espacio público para los actos generales. De ese modo pueden compartir gastos y mejorar la oferta trayendo buenos grupos que amenicen las noches de jarana, se puede costear una seguridad común, se limitan las molestias y se podrían incrementar los conciertos de gran caché dentro del programa de fiestas para atraer gentes de fuera  e incrementar los atractivos. El ambiente sería para todos.

En otro orden de cosas no puedo dejar de criticar todo lo que ha rodeado la elección de síndico. Mi estimada majestad no pierde ocasión para arremeter contra la figura de Miguel Hernández y hacer el bobo con balcones a la calle. Este año era y es el de nuestro poeta, que tanto nos debe, pues no hizo otra cosa en su vida que anotar torpemente lo que le dictábamos los oriolanos, cuya inspiración nos viene por eso, por ser de Orihuela; bueno a mi no, que nací en León, lo digo antes de que algún becerro empiece por ese camino. Todas las excusas esgrimidas por el grupo de gobierno son pura farsa, impostura, cuando no desprecio hacia la figura que dicen honrar y que no dejan de humillar.

Un pueblo menos amaestrado hubiera explotado ante tanta desvergüenza. Una mujer ya llevó el pájaro, Rita Barberá, en representación de bastante menos que un muerto, como lo es la señera valenciana. Nada original ha ocurrido pues, salvo el espantoso ridículo nacional mezclando a la casa real, desdeñando a Miguel Hernández y restregando sobre su memoria el último agravio: Orihuela no tiene nada que agradecerte, Pepa Ferrando dixit. Hay que joderse. La hermosísima hija de Lucía Izquierdo hubiese sido una portadora ideal si el resabio que destila el grupo de gobierno no hubiera cerrado todo puente. Por cierto, con lo que gastamos en locales alquilados sin uso alguno tendríamos para hacernos con el legado, pero no lo queremos, buenos somos nosotros.

Para estrambote el desafiante Ripoll se presenta esperando una ovación que no podía llegar. Como algo de dignidad queda todavía, su nombre era acompañado de sonoros pitidos cada vez que alguien lo pronunciaba. Unas acusaciones como las recibidas por él, al margen de toda consideración posterior, deben ir acompañadas de la dimisión inmediata. No se trata de denuncias políticas, estamos hablando de que ejerce en libertad provisional… y quiere que le aplaudamos ¡Qué cara más dura¡

QUIEN TE METE EN LA CRISIS NO TE SACA DE ELLA

QUIEN TE METE EN LA CRISIS NO TE SACA DE ELLA


Nos contaba el catedrático Rafael Domingo Oslé, que cualquier protocolo de gestión de crisis establece como regla básica que quien te mete en ella no te saca de la misma. Viene a cuento de los intentos que algunos alcaldes parecen estar haciendo por dar un impulso nuevo al territorio de la Vega Baja con el fin de mejorar la terrible situación por la que estamos pasando. Hablan de áreas metropolitanas, ZAL o puertos secos y de nuevos polos de excelencia que orillen, siquiera parcialmente, el monocultivo de ladrillo.

Si nuestro ilustre profesor se refería a la inconveniencia de Zapatero para gestionar una crisis, que no ha sido generada por él, pero que lleva su retrato, lo mismo cabe aplicar a los alcaldes que ahora hacen de bomberos cuando hasta hace poco brillaban como pirómanos de esa burbuja inmobiliaria que nos ha estallado en la cara y destruido territorio, mermado la competitividad, lastrado la elasticidad del sistema productivo, promovido la corrupción y elevado el paro a cuotas de alarma.

Estos alcaldes han aprobado planes urbanísticos o están en trámites de hacerlo que contradicen los postulados que ahora defienden, con la boca pequeña, y que hasta hace poco denostaban. A ellos y a cuantos avisábamos del mal que se estaba produciendo.

Distintas plataformas, foros, cátedras y universidades de la provincia están reivindicando la huerta como BIC cultural y la protección de la línea litoral o de algunas reservas como Sierra Escalona – Campoamor, sus peticiones caen sistemáticamente en saco roto y los instrumentos de planeamiento se han empleado a fondo para acelerar su degradación. Estos grupos han encontrado una relación directa entre estas políticas y la situación presente, con su correlato de corrupción institucionalizada. No se limitan a poner en evidencia los errores, sino que aportan soluciones inteligentes y razonables, más incluso, necesarias.

Desde aquí, quiero denunciar la impostura que representa que esos mismos agentes nos den lecciones y pretendan dirigir de nuevo el cotarro. Los partidos deberían tomar nota, cambiar cabezas, establecer compromisos claros compatibles con la conservación del territorio, del patrimonio y de la diversidad, así como de fomentar la preparación, la capacitación y las iniciativas que favorezcan un nuevo modelo, que a la larga repercutirá favorablemente en los dos pilares básicos de nuestra economía: el turismo y la construcción.

Es el momento de repensar el territorio con voces nuevas, de repensar la ciudad y hacer estas más sostenibles, construyendo desde dentro hacia afuera y frenando las expansiones que desvertebran la trama urbana y saquean el territorio. Hay que recuperar la Agenda 21 y construir de acuerdo al paradigma mediterráneo que ha demostrado, como en la gastronomía, ser el más saludable, el más sostenible.

Para concluir recuerdo algunas de las medidas propuestas en las V Jornadas en defensa de la huerta, que fueron coordinadas por el impagable profesor  Gregorio Canales: Diseñar un plan de acción territorial con la participación de todos los agentes socioeconómicos. Promover y valorizar el paisaje de huerta tradicional. Proponer a la UNESCO la declaración de Patrimonio de la Humanidad de tipo inmaterial para los Juzgados Privativos del Agua y de carácter material a la red de riego y avenamiento por gravedad de la huerta, dado su valor histórico, social, cultural, patrimonial y ambiental. Y, digo yo, que dejemos de entubarlas, que nos sobra cemento.

 

ANTONIA MORENO, UNA ALTERNATIVA RAZONABLE

ANTONIA MORENO, UNA ALTERNATIVA RAZONABLE

 


La pujanza de la mujer en España se va viendo poco a poco reflejada en la vida pública. Nadie se sorprende ya porque aparezcan  en puestos directivos y resulta normal que encabecen la lista de un partido o gobiernen una institución. Esto poco tiene que ver con la tonta ley de paridad del PSOE, que lo único que logra es poner bajo sospecha el mérito ante la duda de si se debe a la capacidad o a la cuota.

En Orihuela nos gobierna una dama inteligente e inquieta y aspira a gobernar una señora intelectualmente sólida y rigurosa. Y a eso deseo referirme. Las últimas apariciones de Antonia Moreno nos muestran una política madura, que ha aprendido el oficio rápidamente, con ilusión y proyecto. Es la primera vez en mucho tiempo que el PSOE tiene un candidato creíble y no debería perder esta oportunidad. Es una buena noticia para el municipio.

Que gane o no el PP las próximas elecciones no es la cuestión principal, lo urgente es que los ciudadanos contemplemos la posibilidad de que un cambio es posible. Lo mejor de cada uno sale por contraste u oposición con los otros. Nadal es más grande por la necesidad de vencer a Federer. Si nos creemos que Antonia es la alternativa y que esta es viable las posibilidades de que el gobierno mejore y sus listas ganen peso específico crecen, lo que al fin y al cabo beneficiará a nuestro descuidado pueblo.

Antonia está en sazón política, resulta creíble y comprometida, tiene un plan y ha limado algunas asperezas de trato, aunque no del todo, posee discurso y razones. Confiemos que su partido no le impida ampliar la base social y la cuota de votantes donde pescar. Le preocupan los grupitos que puedan dividir el voto a última hora. No sé los demás, yo no contribuiré a ello.

Reconozcamos que la alcaldía ahora solo la pueden disputar las dos grandes marcas y que debe ser así, lo cual no es óbice para que otras opciones consolidadas mantengan su presencia ocupando espacios políticos concretos, pero hemos de rogar porque los partidos en liza no sean muchos más de los que hoy pueblan la esquina del pavo. Y los vecinos deben ser capaces de distinguir entre comicios locales, regionales y nacionales. Zapatero no puede penalizar a Antonia  si ha hecho una buena oposición. En general ha mantenido una posición institucional, no ha derrapado por la demagogia ni se ha dado al populismo. En muchos casos sus iniciativas han sido creativas, necesarias y convenientes, sin olvidar la dificilísima labor de fiscalización, especialmente peliaguda en este ayuntamiento. Tiene concejales verdaderamente valiosos como Bascuñana, por el que siento debilidad, al igual que me ocurre con Culiañez. Ana Mas es una gran escolta, pero debería rebajar su carga ideológica algo trasnochada y demasiado sectaria; a veces el exceso de algo (inteligencia, cultura) puede perjudicarnos si no se maneja con habilidad y obcecarnos en lo accesorio.

Si en algo he de reconocer el mérito de esta mujer por encima del resto es en su cruzada contra Fenoll, lástima que algunos compañeros se dediquen a chafarle la guitarra con visitas extemporáneas, restando crédito a las denuncias que hace y dando legitimidad a un modo de comportarse que hace palidecer a los Fabra o pretorianos. Cuánto caparra tienes por compañero y que asco dan.

En fin que ánimo y que gane la mejor…para Orihuela.

 

DE BOTELLÓDROMOS Y FOLLÓDROMOS

DE BOTELLÓDROMOS Y FOLLÓDROMOS


Estaba pensando que tras la generalización de los primeros no tardarían en salir los segundos como nueva reclamación a satisfacer por los políticos, cuando un “friqui” de Reus aparece en la prensa solicitando tan imprescindible equipamiento. A veces parece que uno presiente el futuro, o simplemente que era inevitable. Saco esto a colación de la valiente iniciativa de Sonia Castedo, la atractiva alcaldesa de Alicante, a propósito de facilitar un espacio público dedicado a fomentar el alcoholismo entre nuestros jóvenes y niños. Y digo valiente porque ella al menos no ha rehuido el debate, aunque haya errado el enfoque.

Resulta curioso que en una sociedad tan prohibicionista como esta, que no te deja conducir sin cinturón  de seguridad o te impide echar un cigarro se esté  planteando tan absurda medida. Me pregunto si de verdad es una necesidad y si hemos pensado en el mensaje que se traslada a nuestros chicos. Quizá deberíamos reparar en lo que dicen algunos expertos en tratar con muchachos problemáticos o que caen en adicciones y delincuencia, gentes como el famoso juez Emilio Calatayud que no se cansa de pedir un pacto por el menor y que está manifiestamente en contra de estas locuras.

Yo, que estoy en contra de la prohibición del consumo de drogas a los mayores de edad, abomino de que se esté dando este debate siquiera. Un botellódromo no hace falta ni es aconsejable, o al menos lo es en la misma medida que el polvódromo que reclama tan singular concejal; ¿o un picadero público nos parece más descabellado que destinar un espacio específico para que miles de jóvenes beban sin control hasta entrar en coma, potar en masa y guarrear las calles con deyecciones, basuras y actos incívicos?

Los argumentos son peregrinos y van contra la educación más elemental: que las bebidas son caras, pues mejor, que beban menos;  que en algunos lugares no les suministran alcohol a los menores, pues que se esperen a los dieciocho y se apañen con refrescos, pizzas, bailes, deportes, ropas, cómics,  parques de atracciones, viajes, libros, consolas, tertulias, música, ligues… ¿De verdad pensamos que les faltan incentivos y oportunidades a nuestros hijos? Mi experiencia me ha demostrado que son capaces de divertirse intensamente sin consumir a penas y nuestra misión es mostrarles el camino adecuado y saber decirles que no a algunas cosas. Un no a tiempo, un gesto de autoridad, hacerles sufrir las consecuencias de sus actos, cortar comportamientos y actitudes que les perjudican, hacer que sepan aceptar contrariedades, frustraciones y demoras en sus inquietudes, o sea hacerles madurar responsablemente para que sean capaces de buscar la felicidad es el fin de padres, educadores y autoridades. Tratarles como príncipes caprichosos, plegarse a todas sus ocurrencias es un error que ya estamos pagando.

¿Es tan malo que los menores vuelvan habitualmente antes del amanecer? ¿Qué no lo hagan borrachos o intoxicados por policonsumos? ¿Que si deciden tener relaciones sexuales sean conscientes de con quién y no como inexorable remate  de de una orgía etílica? ¿Qué se puedan mirar y hablar sin que intermedie un cubalitro? A mi me ha gustado la juerga, las chicas y la cerveza como al que más pero nunca entendí que conviniese mojarse primero para divertirse después, de hecho la curda solo venía por un mal cálculo y era molesto quien tuviese por norma emborracharse. Todos hemos fumado a escondidas, hemos bebido de incognito, hemos magreado a hurtadillas. La iniciación a la vida adulta no pude ni debe circular por una autopista bien iluminada, algunas cosas precisan intimidad, secreto, riesgo;  es el peaje que nos enseña que no es que sea pecado, sino que no es gratis. Son rituales que dan valor a los actos y marcan tiempos, códigos, espacios, ocasiones, medidas, formas y modos de ser y estar.

¿Por cierto, si habilitamos espacios para beber sin tasa, subvencionaremos a aquellos que no puedan pagarse la cogorza si acreditan su penuria o se comprometen a vomitar en las puertas de monumentos y comercios? Y los dueños de pubs, bares y discotecas que monten 24 horas.

LA CIUDAD DEPORTIVA NO HACE FALTA

LA CIUDAD DEPORTIVA  NO HACE FALTA

 

Después de tanto follón ahora me descuelgo con esta boutade, pues vaya seriedad dirán algunos. Precisamente por rigor es por lo que lo hago. Dije en mi último artículo que no se conocía el Plan Local de Instalaciones Deportivas (PLID), que seguramente no se había hecho, como sí se hizo hace doce años para proponer el plan de equipamientos deportivos donde la Ciudad Deportiva era la estrella.

Actualmente se han construido nuevos servicios, entre ellos la piscina cubierta, se han mejorado campos con césped artificial y siguen  usándose como instalaciones preferentes el Polideportivo del Palmeral o su pabellón. Además tenemos una crisis que obliga a un ajuste máximo a la hora de gastar el dinero y el deporte, muy importante, no es exactamente una necesidad básica.

Sin el PLID no entiendo por qué los dirigentes del PP, con su ex - alcalde a la cabeza, defienden la necesidad de la ciudad deportiva. ¿Basándose en qué criterios? ¿Una ocurrencia con rédito electoral? Gastar decenas de miles de euros exige mayor responsabilidad. ¿Han pensado si las instalaciones que proponen tienen una demanda efectiva?; ¿han reflexionado sobre si el usuario al que van dirigidas está dispuesto a desplazarse o simplemente puede hacerlo?; ¿han evaluado los costes de un sistema de transporte eficaz?;  ¿han meditado sobre cómo va a repercutir en los comercios y bares del centro, tan necesitados de estímulo, el alejar servicios como los deportivos?; ¿han valorado el impacto sobre las actuales instalaciones y los gastos de mantenimiento?. No, no lo han hecho, por eso nunca lo han utilizado en su argumentario, dan por sentado que nadie se va a oponer a la construcción de instalaciones deportivas, más o menos lo que ha ocurrido.

Con la actual dispersión de instalaciones y teniendo en cuenta la potencia demográfica de Orihuela o los hábitos de vida de las partidas rurales, dudo de la necesidad y me inclino, a falta de mejores datos, por terminar la red difusa de equipamientos que han ido construyendo aportando un poco de planificación, premiando la accesibilidad, el deporte para todos y familiar, así como el vincular los servicios con la vida urbana para favorecer el negocio de las empresas hosteleras, de moda o cultura.

Debemos tomar una decisión sobre Los Arcos, que no puede estar en precario más años.  Caben varias posibilidades: una, reconstruirlo poniendo césped artificial con unas gradas sencillas para cinco o siete mil personas que tengan bajo las mismas almacenes, lavandería, vestuarios, sala de fisioterapia y gimnasio. Otra, transformarlo en un equipamiento deportivo familiar multiuso con un gran pabellón donde se pueda albergar competiciones de alto nivel y con zona ajardinada. El fallido proyecto de la plaza de toros y su parquin pueden y deben estudiarse en conjunto, máxime con la nueva rotonda que facilitará los accesos y evacuaciones. La primera opción, fácil y, relativamente barata,  para los niños de las escuelas o categorías inferiores es perfecta, arregla muchos problemas y elimina un montón de gastos de mantenimiento,

No es desdeñable llegar a acuerdos con el propietario de los campos de entrenamiento  existentes en la carretera de Hurchillo y localizar una ciudad del fútbol con instalaciones de césped artificial. No es un lugar lejano y la ciudad debe crecer hacia allí. Ni es descartable, aprovechando el parón inmobiliario, transformar el parque de Las Espeñetas y los campos anexos para construir allí el nuevo municipal de Los Arcos, que se llenaría todos los domingos con cualquier categoría. En sus bajos podría complementarse la oferta de OCIOPÍA con una bolera, bares o cualquier negocio vinculado al ocio. Este equipamiento debería ser algo más ambicioso que la primera opción planteada sobre Los Arcos, pero también de césped artificial.

Y por terminar, ¿por qué no hacer un campo de golf municipal en donde ahora se pretende realizar la Ciudad Deportiva?. Esta idea, junto a un nuevo concepto de parque industrial daría mucho empaque a nuestro polígono, que contaría con un jardín inmenso y vería favorecidas las reuniones de empresa (restaurante del campo, partidas de negocios,..), nueve hoyos son suficientes. No hace falta recordar que somos un municipio turístico que tiene en el golf un fuerte activo. Quizá la Ciudad Deportiva debería ir a la costa pensada también como atractivo para el turismo de ocio y del deporte profesional, un lugar para concentraciones de élite que complete el complejo de Campoamor, no que lo suplante. Ya se quejan mercaderes y hosteleros, ¿se imaginan el mercado en donde quieren poner este complejo?, pues eso, que no se trata solo de poner unos autobusicos.