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miguelangelrobles

PATO Y LOS DOSCIENTOS MILITARES DEL PP

PATO Y LOS DOSCIENTOS MILITARES DEL PP


Hay que reconocer que Mónica es lista, aunque si tuviese otras siglas detrás su estrategia se iría al garete, pues las personas mostramos una natural inclinación a apoyar al fuerte en igual medida que a ignorar o despreciar al débil. Gila tenía razón, es más rentable sumarse para apalizar a un desgraciado que salir en su defensa.

No negaré que cualquiera tiene perfecto derecho a unirse a la causa que considere conveniente. De entre todos uno se ha indignado por la reacción del populacho, y les ha llamado caciques. Hombre, Pato (que es el aludido) tiene razón, pero ha equivocado el tiro, son precisamente las víctimas del cacique las que se quejan de su poder; es lo que pasa cuando se quiere dar explicaciones sobre lo que no las tiene y se mete uno en terrenos para los que no está preparado.  Se usa muchas veces figurativa y peyorativamente la palabra "cacique" para aludir a quienes detentan el poder de "redes clientelares". Nuestro gran entrenador ha hecho el análisis correcto, pero ha cambiado las etiquetas de sitio.  Nadie hubiese descrito con mayor precisión la razón por la que algunos están en el ejército pepero.

Pato se ha equivocado dos veces si su intención no era hacer un apoyo explícito del PP. Una por permitir que lo manipulen y otra por dar unas explicaciones que ahondan en el disgusto de los críticos y que dejan claro que es plenamente consciente de sus actos. Si su objetivo era dar su opinión profesional sobre el deporte oriolano y las cosas que deberían hacerse, lo más sencillo y elegante hubiese sido exponerlas públicamente como la posición del club o la de su entrenador. A partir de ahí las fuerzas concurrentes tienen la posibilidad de incluirlas o rebatirlas y los votantes un argumento más para emitir su voto. Efectivamente lo hizo por el bien de Orihuela, vale, pero en beneficio exclusivo de un partido, dando su representación como aval. Yo Pato, entrenador del exitoso Orihuela, digo que hay que votar al PP, el único al que le interesa mi profundo conocimiento, que por cierto seguimos sin saber cuál es. Quizá el partido solo quería el apoyo nominal.

No sé si deseaba hacer esto por convencimiento o por no caer en desgracia. A lo mejor este año han vuelto a reunir a los monitores para que tengan claro qué hay que votar si se quiere seguir trabajando, como parece hicieron hace cuatro años. Y esto mi querido míster, esto sí es caciquismo. Eres un hombre público, debes medir bien tus acciones y luego apechugar con las consecuencias, sean o no las esperadas y debes saber que las instalaciones que ocupas no son de partido alguno, ni las subvenciones de su bolsillo. Si crees que el PP es la solución, adelante, pero no busques culpables en los que decepcionas, a ellos les parece que no lo hacen tan bien y que da vergüenza salir en los medios nacionales por delinquir. Cambiar de bebida no tiene importancia salvo que uno deje la fanta con güisqui por el Brugal con cola. Te la han metido y el que lo ha hecho sabes que te tenía ganas.

Respeto a la mayoría de “los militares” fotografiados, son afines sin fisuras, pero otros saben que efectivamente han retratado la versión rastrera de su conciencia. Por higiene democrática debemos evitar que el PP repita, si vuelven a  ganar, pues…no pasa nada.Por cierto, desde que te dedicas a la política el equipo renquea, ánimo que de estas cosas se aprende.

 

LA OBESIDAD, LA ESCUELA Y LA CIUDAD.

LA OBESIDAD, LA ESCUELA Y LA CIUDAD.

Enfadado

De modo cada vez más frecuente aparecen noticias referidas al moderno y creciente problema de la obesidad, una patología ligada antaño a las clases pudientes y hoy paradigma de una clase baja, inculta y consumista. No voy a entrar en las causas alimenticias, salvo para insistir en que los últimos estudios revelan que va ligada más a la falta de actividad física que a los malos hábitos comiendo. La plaga o epidemia está afectando cada vez con mayor fuerza a los niños y cada vez más pronto. Como profesor de Educación Física detecto con pesar las carencias motrices elementales con que llegan al instituto la mayoría de los jóvenes y en especial los gorditos. Y esto dificulta la solución.

Como sociedad tenemos la obligación de facilitar las mejores condiciones para el desarrollo de nuestros alevines, pasando por varias decisiones básicas que a todos nos comprometen:

La primera en casa. Los padres debemos predicar con el ejemplo, tenemos que intentar ser activos, propiciar el ocio al aire libre, dedicar horas a pasear, montar en bicicleta, salir al parque con ellos cuando son muy pequeños y dejarles, ayudarles y motivarles en sus conquistas físicas, en sus proezas, en lugar de cercenar toda iniciativa motriz porque nos parece peligrosa. Según crecen nuestra vigilancia debe ser más difusa, permitiendo que el juego entre iguales, con riñas y peleas, se dirima en su ámbito propio. En general los papás, y en especial el papá moderno y motivado que ha leído algún artículo pseudocientífico, son un poco coñazo y muy pelmas. Nuestra misión es que el niño juegue, a ser posible con otros niños, al aire libre y sin nuestra intromisión. Y que el peque nos pida la merienda; si los dejamos en paz, cuando hayan consumido su energía, ellos nos lo reclamaran con desesperada impaciencia. Yo enviaría a galeras a esos papás que dan la merienda mientras el niño se columpia… porque “mi hijo no me come”, es otro el que te debería de comer so paliza.

En segundo lugar la ciudad. Nuestros chavales están gordos y son torpones porque no juegan casi de niños. La ciudad, hasta los pueblos, los hemos construido a la medida del coche; apenas hay espacios adecuados para ellos, la mayoría están mal diseñados, y, en casi todos, los accesos exigen cruzar calles con tráfico peligroso lo que impide que les dejemos salir solos, luego nada más pueden ir de la mano de un adulto enfurruñado, tenso y con ganas de volver a casa. Debemos repensar la ciudad, cambiar el paradigma, reconstruirla para ser paseada, vivida, segura, accesible, abigarrada, a la medida del niño, del anciano o de la mujer embarazada. El coche tiene que dejar de ser el dueño del urbanismo. Nuestros hijos casi no saben montar en bici. No es la tecnología el problema, es simplemente que esta se ha convertido en la única alternativa posible.

Por último, la educación. En lugar de proponer excentricidades como el mandarín, las autoridades educativas deben pensar que estas carencias pueden aminorarse construyendo colegios mejores. Con más espacios verdes, con instalaciones deportivas adecuadas, que luego sirvan al resto de la comunidad y con una planificación docente más acorde con los cachorros humanos. Los niños deberían tener hasta los doce años dos horas diarias de deportes y/o actividades psicomotrices (bailes, juegos tradicionales, ritmo, etc) en su horario escolar. A partir de ahí, no menos de cuatro horas de educación física. Por si era poco estabulamiento, ahora cuando falta un profesor, en lugar de dejarles ir al patio como antes, se les obliga a permanecer en el aula, no sea que se lesionen y vengan sus padres a reclamar. ¿Qué estamos haciendo?

Damos mucha importancia a los conocimientos y poca a lo verdaderamente importante, los sentimientos, la salud corporal y mental, la integración personal y emocional. Cada vez estamos mejor preparados para el trabajo y peor equipados para la vida.

 

DE LISTAS Y RARITOS, en recuerdo de Harvey Milk

DE  LISTAS Y RARITOS, en recuerdo de Harvey Milk


No ha empezado la batalla y los amigos miden armas con mayor agresividad o desprecio que los supuestos rivales. Nadie piensa que lo del PP llegue a ningún lado, el aparato es demasiado fuerte como para que cuatro expedáneos puedan hacer daño. Si han dejado ir a Cascos qué le van a decir al Rajao si sus supuestos beneficiarios se quitan de en medio.

Lo sucedido en el PSOE huele peor. No es un problema de puestos, ni de familias, es el reflejo de una sociedad mucho más antigua de lo que pensamos,  instalada  en el prejuicio e incapaz de ver algo más lejos del propio ombligo, que solo muestra pelusilla rancia. El rechazo que parece desprenderse en algún histórico por la inclusión en las listas de un homosexual denota lo poco que hemos avanzado en nuestra forma íntima de pensar.

Recuerdo que cuando yo era pequeño a los zurdos intentaban corregirles el defecto, unos pocos maestros, médicos y padres liberales lucharon por erradicar esa barbarie, por demostrar que no era un error de la naturaleza y poco a poco esto dejó de ser un mal para contemplarse como lo que es, una expresión de la variabilidad humana incapaz de ocultar la esencial igualdad. Parece que con los “mariquitas” la cosa sigue. No quiero ni pensar que el candidato además sea zurdo.

No hago esto por dármelas de moderno ni por el afectado, al que aprecio pero con quien no tengo demasiado trato, aunque si el suficiente para saber “que merece la pena aun siendo gay”. Hago esto para demostrarles a mis alumnos que lo que les dije un día lo siento de verdad, que las personas no se miden por su orientación sexual y que marginarlas o denigrarlas nos deshumaniza a todos. Por cierto qué lejos esta conducta de la verdadera izquierda o de la derecha liberal y qué cerca de la horda, de los inquisidores, del censor, del dictador. Si ser homosexual es una aberración risible y degradante por el mero hecho de serlo, al margen de que seas una buena persona, cuánto falta para hacer lo mismo con los gordos, o los feos, o los viejos, o los negros, o los gitanos, o los rojos, o los fachas o… tenía razón el poeta, al final no nos salvamos ninguno.

Mis alumnos se acosan e insultan por estas razones y se hacen infelices unos a otros, no creo que sea exclusivamente instintivo, han debido de aprenderlo y los culpables principales somos quienes nos hemos ocupado de su crianza, padres, profesores y la tribu necesaria a la que alude Marina, la sociedad aferrada al odio a lo diferente.

Si tengo que elegir entre este concejal” rarito” y sus descalificadores lo tengo claro, él me representa mucho mejor y los que me conocen saben que no estoy diciendo esto porque quiera salir del armario, aunque Brad Pitt en Troya tiene su punto. Antonia ha hecho muy bien colocándolo tan arriba, no por distinto, sino porque se va a esforzar a tope por hacerlo bien.

PD.Como mucho malintencionado me acusa de homófobo por usar términos coloquiales con un sentido irónico, los entrecomillo para dejar aun más patente mi postura, pues los inquisidores se agarran a lo que sea para descalificar, pero desde luego no los suprimo.Por cierto,el uso de la metáfora sirve para poner en evidencia el contrasentido o lo ridículo y como yo no me la cojo con papel de fumar, pues pongo lo que me sale de las narices.

PD.2

Donde dice mariquita o rarito entiéndase sujeto con orientación sexual predominantemente homosexual, incluso se puede sustituir lo de predominantemente por manifiestamente o absolutamente o eventualmente.

PD 3.Habrá que leer más a Pérez Reverte, sino en este país no va a caber un tonto más.

VALENTÍN, HISTORIAS DEL ABUELO CEBOLLETA

VALENTÍN, HISTORIAS DEL ABUELO CEBOLLETA

 

Por alusiones me permito ampliar las crónicas de mi amigo Valentín, al que conozco desde los tiempos en que el Banco Bilbao del puente nuevo era una familia numerosa y bullanguera, lejos de la impersonalidad que imponen los  ajustes de plantilla actuales.

Entre los garitos que nombra en su artículo “Los viejos rockeros nunca mueren” está el Quintana, iniciativa de mi hermana Marta, una de las reinas de la noche oriolana de finales de los ochenta.  Allí se fraguaron amistades eternas mientras duraron, alianzas políticas, traiciones, noviazgos y rupturas.

El Quintana tenía la barra más culta de la Vega Baja, nadie podía servir sin tener, al menos, una diplomatura y pobre del que atentase contra la gramática, como aquel pardillo que nos comentó un día, para estar a la altura, que ver la cantidad de gente que había en otro local le había dejado exhausto, en lugar de patidifuso, perplejo o simplemente sorprendido. Desde ese momento pasó a ser el “exhausto”, por pedante e ignorante.

Era un pub donde los amigos  entraban a poner música o copas más que para ayudar para epatar a las chicas. Al final de la jornada nos quedábamos los de siempre junto a unas cervezas y unas latas de mejillones hablando de todo, o sea, de sexo, lo que permitió al Gianola, mientras sonaba Semen up con la canción “Lo estás haciendo muy bien”, decir con su acento cheli: uf colega, me voy que los bollicaos están mu calientes . Nosotros también sufrimos la avalancha de los peritos y nos quedamos  con Santiago, que, en honor al Capitán Trueno y su grito de guerra, pasó a llamarse Santiago y cierra el Quintana. Era el último en salir junto a mi amigo Ruben, salvo que este  estuviese huyendo de alguna amante.

En la barra muchos pudieron volver a oír la música que ya no te ponían,  como Fernando Marín, que dispuesto a irse para no llegar tarde a casa se encontró con que le pusimos por sorpresa y a traición el recopilatorio de Simon and Gardfunkel. No lo dudó, pidió la última y todas las que hizo falta. Creo que llegó a gatas esa noche. Pero mereció la pena.

Fue lugar de encuentro de jóvenes y mayores, los primeros aprendieron a  tomar café escuchando  a Otis Reding  o Areta Franklin y los últimos a beber con la música disco de  Madonna, la psicodelia punk de Inmaculate Fouls o la bachata de Juan Luis Guerra. Por poner, hasta el Requiem de Mozart pinchamos una madrugada para echar a la gente, que a las 6 no encontraba el camino de casa, pero que derivó en un brindis colectivo ante tamaño atrevimiento e innumerables rondas, muchas de ellas de guagui; es el problema de tener amigos en vez de clientes.

El Quintana era lugar de encuentro o refugio de políticos de uno u otro bando. En plena campaña del 91 se llenó con las huestes del PSOE, encabezadas por José Vicente Escudero, y mi hermana comentó: hay un ambiente de puta madre y eso que está lleno de rojos. Eran otros tiempos políticamente menos correctos.

Allí en la barra, en una esquina, había conocido yo a Don Manuel Lorente y descubrí su proverbial capacidad para metabolizar copas; solo la experiencia me permitió percibir el único efecto de los cubalibres sobre su organismo: el flequillo se le despeinaba ligeramente dándole un aspecto de granujilla bondadoso.

En esa misma barra, desolado, el día de cierre, el último día de vida tras tres años imborrables, José Manuel Medina nos preguntaba  ¿y ahora dónde le digo yo a mi mujer que estoy? El Quintana abrió sus puertas el 9 de noviembre de 1989 cuando cayó el Muro de Berlín, dos hechos que cambiaron la historia para bien del Mundo en particular y de Orihuela en general. Quizá gracias a esos años aun mantengo cariño por ciertas personas que no se lo merecen.

 

POCAS BICICLETAS

POCAS BICICLETAS

 


El pasado sábado poco más de cuarenta personas se atrevieron a desafiar el frío y la lluvia para protestar por la ubicación absurda de la Ciudad Deportiva en los aledaños de Benferri. Como se dice en la huerta, los de PSOE se dieron un “panchaso”. Me pregunto si el resto de vecinos están a favor de tan descabellada alternativa. Me pregunto si han analizado las consecuencias.

De hecho, yo que sí asistí eché en falta a algún comerciante. No sé si han calibrado en su justa medida lo que significa tal decisión para ellos, siempre quejosos de la fuerte competencia externa y permanentemente dispuestos a probar medidas poco efectivas que animen a los potenciales clientes a pasear por Orihuela. Llevar a varios kilómetros las instalaciones significa que los usuarios y sus familias, si desean hacer deporte o contemplarlo, tendrán que salir de aquí en lugar de venir. 

También noté la falta de algún representante del equipo amarillo. El estadio de más de 25.000 almas que nos prometen y que se supone servirá como lugar de grandes eventos verá como muchos jubilados no se animan a ir, como muchos niños no convencerán a sus padres para que los lleven y como los jóvenes que acudan a los conciertos lo harán sin pasar por nuestros pubs ni por OCIOPIA. Si el Orihuela C.F. sigue su impresionante trayectoria los equipos podrán jugar contra nosotros, en segunda A, sin acercarse a nuestros bares, comercios ni centros de ocio. Sus aficiones y los seguidores de fuera del equipo escorpión no verán ni de lejos la catedral ni el rincón hernandiano o el bar de la Manolea.

Me sorprendió, asimismo, la nula presencia de padres y entrenadores. Nuestros hijos solo podrán hacer deporte a las horas que marquen los autobuses que paguemos todos, nada de ir voluntariamente a practicar actividad física libremente. Atascos, esperas, horarios imposibles, difícil acceso, uso restringido, costes elevados, incomodidad, todo nos vale.

No me pasó por alto la ausencia de representantes políticos de la oposición, quizá exhaustos por la noche previa en la que todos cenaron juntos y que seguramente se alargó hasta altas horas; ni se me escapó la falta de ediles del PP molestos con este proyecto, algunos de los cuales me felicitan por mis artículos. Este es un asunto capital a la hora de definir el diseño de ciudad al que vamos, mucho más que un asunto deportivo, es un tema estrictamente de modelo urbano y económico. La Cámara de Comercio debería pensarlo.

Hay soluciones mejores. La primera, no ver esto como una bandera propia de una formación, de hecho la idea de situar la ciudad deportiva en el casco urbano fue del PP, pues yo era de ese partido cuando la propuse, y  hubo un acuerdo unánime.

La segunda, es analizar si hace falta o debemos completar racionalmente las instalaciones disgregadas que se han construido. Insisto en que hoy, la Ciudad Deportiva, es un proyecto vacio e inútil, además de caro y contraproducente.

A vuelapluma yo apostaría por ubicar el nuevo estadio donde hoy está el campo de las Espeñetas, junto a la piscina cubierta, y dotarlo de zonas de ocio que dinamicen el centro comercial, como una bolera o una pista de hielo. Este campo debe ser de hierba artificial y servir  para las escuelas y equipos inferiores. Debe tener mucho uso, por tanto muchos visitantes. Cabe una mini-ciudad del fútbol.

El terreno del actual campo, según el concejal Barberá, puede ser utilizado como nuevo espacio lúdico y deportivo: efectivamente, yo apuesto por una Ciudad de la Raqueta (padel y tenis, con algunas pistas cubiertas, squash) y un gran pabellón que una la utilidad máxima junto a un diseño atrevido que dé un punto futurista a esa zona nueva de Orihuela. Nuestros chicos pueden ir solos a entrenar y los días de partido será fácil acudir a apoyarlos. Si hacemos bien los deberes, muchos deportistas querrán venir entrenar aquí en periodos invernales, o sea, turismo de calidad.

El palmeral, si el picudo lo permite, debe ser el centro abierto para atletismo y deporte salud. Hay que eliminar construcciones a medio plazo, recuperar las aguas y los baños, sin olvidar que la pared negra de la muela nos permite crear un club de escalada con atractivo nacional e internacional. Si lo unimos a la recuperación de la cantera de San Antón y la transformamos en un club de golf municipal nos consolidaríamos como una potencia comarcal indiscutible y tendríamos un producto original con fuerte tirón turístico más allá del sol y playa. Complementariedad y diversificación para los de fuera, calidad de vida y puestos de trabajo para los de aquí.

Por favor imagínenlo y compárenlo con la butifarra que nos quieren endosar. Nos gobiernan unos tipos mucho más mediocres que corruptos, aunque no lo parezca, bueno o por lo menos tanto.

La foto es de una cantera transformada en campo de prácticas en Benalmadena, Málaga.¿No podemos hacer lo mismo?

 

 

CON LOS DÍAS CONTADOS


Bajo este título aparecía la noticia firmada por M. Luisa Mas relativa al tiempo de vida que le queda al legendario y obsoleto campo municipal de Los Arcos. La oportunidad hace que muchos apostemos sobre quién finalizará antes su vida pública, si los encargados de perpetrar el nuevo polideportivo o el histórico campo.

El PP, con el dinero de todos, bajo el epígrafe de Plan Confianza, pretende dilapidar unos cuantos millones de euros en un proyecto que la mayoría de los deportistas no deseamos en esa ubicación y que responde a la prepotencia e ignorancia con que actúan estos indigestos concejales. Pero si echamos la vista atrás, veremos que se pretenden ubicar en unos terrenos que fueron objeto de una dura polémica, pues se consiguieron en una permuta considerada gravemente lesiva para las arcas municipales y muy favorables para determinados intereses particulares, sobre los que, una vez más, planeaba la sombra de la familia Lorente. Aquello fue denunciado por Centro Liberal, antes de que este partido cayese en el mismo fango corrupto que su matriz.

Quienes vivimos esa polémica, que frustró que lo que hoy es Ociopía fuese la esperada y necesaria Ciudad Deportiva propuesta, habíamos asumido ya que oros son triunfos, por tanto debíamos abandonar la protesta inútil y buscar una solución buena para Orihuela que salvase el, supuesto, trato, presumiblemente amortizado, con actuaciones que justificasen a todos. Pero no, no les vale con llevárselas como apuntan los sumarios bochornosos del Brugal, tienen que fastidiarnos. Les hemos dado alternativas atractivas y benéficas, pero les trae al fresco.

Si yo pusiera aquí el mote con el que se refieren a Antonio Rodriguez esos ediles que planean seducir a sus compañeras para extorsionarlas, todo el mundo comprendería porqué le parece una situación con un acceso maravilloso (él sólo va a ir el día de la inauguración, si no lo echamos antes), pero no lo voy a hacer. Deseo que quede constancia de que se equivocan deliberadamente con ese proyecto, que lo hacen a conciencia y que sí, como se puede comprobar, me cabrean cada vez que hablan de ello. La contumacia en el error, si encima se sustenta en posibles irregularidades, cometidas a conciencia de su inconveniencia por unos sujetos que están dando una deplorable imagen de lo que es la política, más prestos a abuso que al trabajo horado, me subleva.

Mónica Lorente dijo que Orihuela necesitaba estar limpia en todos los sentidos, que era un escándalo que siguiese la adjudicación de las basuras llevada por Medina tras ver las grabaciones de Fenoll con Ferrández. Tenía razón. Detrás delos terrenos de la ciudad deportiva que infaustamente nos propinan se denunció un hecho similar; una permuta difícilmente digerible. Ahora pretenden consumar la burla los mismos que van de una imputación a otra; los mismos que votan no investigar la adjudicación que ellos mismos amañaron; los mismos que dan más crédito a una grabación de un delincuente, como el señor de las basuras, que a las actuaciones de policías y jueces.

Tengo que citar otra vez a Romanones: “joder que tropa”. Esta “sagala” ha salido más dañina de lo que pensaba, no me consuela ni el ver como algunos concejales fueron incapaces en el último pleno de levantar la cabeza una sola vez, claro que los más inanes hacían como que trabajaban ajenos al bochorno de sus actos. No dan para más.

INDICIOS DE QUE SE TIENE QUE IR

INDICIOS DE QUE SE TIENE QUE IR


Suena Nitin Shawhney, recomendada en el blog Orihuela necesita un cambio, y leo la primera acepción de indicio: fenómeno que permite conocer o inferir la existencia de otro no percibido. Esos indicios se están produciendo lenta pero inexorablemente en el PP oriolano. Los votantes y simpatizante están empezando a mostrar su desafección, su hartazgo, su vergüenza y su decepción con Mónica Lorente y el equipo de indocumentados, trepas y acomodados que ha elegido para aumentar el desprestigio de la política, el despilfarro y la ineficacia.

Van Morrison, sublime, me apacigua la rabia mientras leo la segunda acepción que dicta el diccionario. Cantidad pequeñísima de algo que no acaba de manifestarse como mensurable o significativa. A eso quiere reducir la avalancha de cintas, testimonios, pruebas y documentos que muestran la cara dura con que se conducen ella y los políticos que elegimos, una vez más, para gobernarnos. Se hallaron en la bebida restos de arsénico; esto pone como ejemplo el libro que explica las palabras. Es decir, no hay que encontrar una tonelada, ni el laboratorio donde se fabricó para sospechar que alguien que bebió de un vaso con restos de este veneno fue asesinado. La policía pocas veces empieza con algo más que indicios. Y por eso ha dimitido Roque Moreno, finalmente admitió su culpa,… en base a indicios.

Lady Antebellum pone la banda sonora a la tercera acepción: en derecho, aquellos que mueven de tal modo a creer una cosa, que ellos solos equivalen a prueba semiplena. Y esta es la que vale, la que le destroza la coartada, la que nos da indicios de que usted piensa que sus vecinos son desmemoriados, sectarios y viles, que se identifican con esas prácticas mafiosas y las aplauden; que prefieren que sus gobernantes sean corruptos, apañen las contratas, cobren comisiones indecentes, hagan chantaje a los compañeros para que no se presenten a las elecciones y compren voluntades. Claro, que si es verdad, mejor que ganen de nuevo.

Sigur Ros llena mis oídos mientras reparo que según el diccionario, usted es acreedora de sospechas que equivalen a pruebas semiplenas, por tanto no puede permanecer en el cargo, pues este le permite influir en decisiones, funcionarios y documentos, incluso destruir las pruebas o alterarlas. Ni sus compinches tampoco. La teoría obscena de que jueces, policías y otras instituciones del Estado prevarican para perjudicarla a usted y al partido que la sustenta se acerca peligrosamente a las denuncias de torturas que hacen los etarras y su entorno para desprestigiar su heroica labor. A mi me escandalizan más los que reciben cestas de ese benefactor que ha resultado ser Fenoll.

Miss Sarajevo de U2 acuna el final de estas reflexiones, tristes y decepcionadas. Pavarotti da grandeza sonora a un drama que empezó como comedia y acabará en tragedia para algunos. Muchos amigos suyos ya sugieren que no la votarán si repite. Orihuela dice, de momento, que sí al PP, pero no a Mónica, a la que se le apaga la estrella. Los más crueles susurran que ha hecho bueno a Medina, ya hay que estar cabreado. Lo escribí no hace mucho, hoy usted y su equipo son un lastre para el partido, un partido que se cubre de basura un poco más cada día que pasa sin expulsar a tanto robaperas como puebla sus cuadros en la Comunidad Valenciana. Hasta Zaplana se atreve a dar lecciones, quizá olvidó que a su hermana la contrató Fenoll, o no recuerda los chanchullos con Julio Iglesias, o a Maruja la tránsfuga, o el escándalo del metro-Valencia, o …vivir para ver.

Bruce Spingsteen añade la nota melancólica al epílogo de mis meditaciones. La oposición debe unirse, ya nos equivocamos muchas veces, quizá porque hasta ahora el PSOE era una sucursal subalterna del Partido Popular y su mecenas. Solo así se puede dar un verdadero servicio a Orihuela y a la política. De un lado la presión de la derrota puede hacer que el PP se tome en serio limpiar la capaza, de otro, evitará la dispersión del voto. Y trabajar incansables las pedanías donde la desinformación y otras cosas garantizan un granero de papeletas, sin olvidar la costa, en la que CLARO por separado resta más que aporta. Es la hora de las renuncias y algún partidillo debería reflexionar si sus apuestas de honradez no estarán desmentidas por las cintas de Fenoll. No se puede tapar la basura mucho tiempo porque luego apesta. Al menos que gane un PP limpio. Geofrey  Gurrumul termina su canción cuando firmo y pienso que si quieren les grabo un CD hermoso para escuchar en los días de soledad que les esperan.

EL PALMERAL DE ORIHUELA: un proyecto para el futuro.

EL PALMERAL DE ORIHUELA: un proyecto para el futuro.

 

El Palmeral de Orihuela ha sido declarado Lugar de Interés Comunitario por la Unión Europea, dentro de la red Natura 2000. Del mismo modo, posee declaración singular de Bien de Interés Cultural del patrimonio Histórico Español. Estos son algunos de los datos que uno puede leer en Wikipedia. Lo que no dice es que dentro se ubican varios colegios, un instituto y numerosas instalaciones deportivas. Es decir, que está profundamente alterado por la acción humana. De hecho un alcalde anterior intentó quitarle la protección, no sabemos con qué intereses, para lo cual contó con la colaboración del prescindible Joan Lerma.

Explico estas curiosidades para situar el asunto, pues la sorprendente alcaldesa reclama menos críticas y más ideas. Si ha leído mis artículos tiene muchas, aunque el caso hecho puede definirse sin temor a error de omiso. Quizá ninguna está a la altura de sus sesudos colaboradores. Recientemente he recuperado una costumbre preterida por lesiones y otras causas, entrenar en el polideportivo del palmeral. Y he comprobado que el Ayuntamiento anda liado con una serie de mejoras por las que debo felicitarles, pero también he visto el gran ambiente que hay, sobre todo martes y jueves: futbolistas, jugadores de baloncesto, atletas, asfixiados como yo, paseantes, tenistas… Un placer.

Recuerdo que sobre este espacio se pretendía realizar un superproyecto para transformarlo en un parque que compitiese con el de Alicante y que constituyese un reclamo turístico. Era uno de los proyectos estrella del PP. ¿Qué ha quedado?, unos paseos algo inoportunos y poco más. Lejos de la idea original, se ha seguido implementando de nuevas pistas deportivas, haciendo más innecesaria y absurda la ciudad deportiva en las inmediaciones de Benferri.

La enorme aceptación que tiene y las condiciones naturales para la práctica deportiva, junto con su inmediatez a la ciudad lo convierten en  un lugar idóneo para la actividad física. De hecho los primeros intentos por ubicar la ciudad deportiva tenían al Palmeral como primer objetivo. A día de hoy creo que la fuerza de los hechos se impone: El Palmeral de San Antón es nuestro polideportivo, por ello debemos apostar por un proyecto que unifique todas las potencialidades que posee.

Debemos diseñar las instalaciones, corrigiendo las actuales, para que su impacto visual sea mínimo así como su daño ambiental. Hemos de preservar su naturaleza y consolidar la vinculación actual con el barrio a la vez que mejoramos las condiciones del mismo y su conexión con  la ciudad. Es importante dejar amplias zonas de testigo de lo que fue un huerto intensivo medieval. Además podría entroncarse con mi propuesta de transformar la cantera de San Antón en un club-escuela municipal de golf; el cráter actual sería el lugar de prácticas y los espacios aledaños del palmeral podrían constituir un mini campo par tres de unos pocos hoyos. Se podría hacer un acceso desde Casa Corro para conectar la media luna que nos lleva a la rotonda de Santo Domingo, lo que aumentaría la seguridad en el transporte de deportistas y escolares, contribuyendo a la mejor urbanización del barrio. También deberíamos estudiar la conexión con el otro lado desde la escuela de golf de la cantera, uniendo San Antón con San Isidro en un pasaje ambiental que reduzca la precariedad urbana y social existente. En el proyecto habría de estudiarse la posibilidad de recuperar las aguas termales para completar la oferta con un balneario, o al menos unos usos a favor del parque.

Un proyecto así debe ser extremadamente respetuoso con el palmeral, pero práctico. Debe garantizar que la población de palmera va a aumentar y mejorar y debe lanzarse como un gran concurso de ideas y proyectos donde se amalgamen los requisitos urbanos, ambientales, deportivos y turísticos. Necesariamente precisa un vaciado progresivo de casi todas las infraestructuras existentes que lo desnaturalizan y afean.

Yo tengo aun ilusión en que esto puede hacerse y que en unos años estemos ante un equipamiento urbano emblemático donde la práctica deportiva se una al diseño de la ciudad del futuro contribuyendo a mejora el entramado ciudadano y dando valor añadido a Orihuela, tan necesitada de atractivos consolidados que nos vuelvan a convertir en polo de atracción y no de éxodo. Y pegado a la Cruz de la Muela.