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miguelangelrobles

RUBEN, NO DEBES APOYAR A MÓNICA

RUBEN, NO DEBES APOYAR A MÓNICA


Me cuenta mi mujer que hablando contigo le dijiste que había que votar a la alcaldesa porque, con la crisis que ha montado Zapatero, Orihuela necesita un gobierno fuerte y bien relacionado institucionalmente. Parece sensato, pero es la fábula que nos han vendido siempre y resulta veraz sólo a medias. Me explico, en condiciones normales tu argumento es irreprochable, pero en las actuales circunstancias no.

Primero, la crisis no la ha generado ZP, simplemente no ha sabido gestionarla y la negó al principio, quizá ni se la creyó, como tantos empresarios, algunos muy avezados, que cayeron en la trampa de intentar ganar el último euro. Y como vemos en tantos países, no parece sencillo superarla. Lo paradójico es que la crisis actual es consecuencia de las recetas que apoyaba el PP, ¿o no recordamos a Rato predicar la liberación de todo el suelo para abaratar la vivienda mientras la proliferación de megaplanes urbanísticos no hacía sino  inflar la burbuja y encarecer las casas? La crisis financiera es producto de la desregulación cafre y doctrinaria tan del gusto de la derecha económica, que se miraba en Reagan y Thacher; sorprende que hablen de limitar el estado y del déficit cero cuando estas políticas han supuesto una deuda en EEUU paralizante y la obligación del gobierno de invertir cientos de miles de millones de dólares del dinero que se niega a educación, sanidad o infraestructuras, en revitalizar los bancos que nos llevaron al infierno. Estos, agradecidos, suben de nuevo los sueldos a sus gerentes culpables en cifras ofensivas y delirantes. ¿Quieres ese modelo que condena a tu hijo a la orfandad institucional, a la crueldad de un mundo sin redes de protección? Además, como eres inteligente y curioso, habrás caído en la evidencia de que las elecciones próximas son locales y autonómicas, no nacionales.

En este plano estricto, varias puntualizaciones. La gestión de Mónica ha sido nula, en nada hemos mejorado respecto de Medina, con lo fácil que era. Su política ha sido meramente cosmética y sectaria, con ayudas de cámara infumables y fascistoides, capaces de humillar a Miguel Hernández en su centenario; esos chicos y chicas que no han ejercido nada más que el poder absoluto y desconocen la grandeza de la democracia.

Mención a parte lo relativo a la corrupción. Tú sabes que ese dinero te lo quitan a ti,  a mí a todos. Lo detraen de los servicios, de la calidad o de la igualdad de oportunidades; sólo trabajan las empresas afines y los sobrecostes a repartir entre los del pueblo. Tú sabes que la aupó Fenoll  y que este me intentó meter en la cárcel por defender la legalidad y sabes lo poco que les importa Orihuela. Tú sabes, como el resto del municipio, y si le das tu apoyo serás cómplice, aunque te guíen buenos sentimientos o pensamientos racionalmente utilitarios.

Pero es que ella no representa la estabilidad institucional ni el apoyo de otras administraciones. Se ha enfrentado cada vez que ha podido a Camps, está con un imputado que no quieren ni en su lista de Alicante y que tiene muchas papeletas de ir a juicio por delitos muy serios. Ella misma está en el alero, ¿eso es bueno para nuestro bienestar? Medio PP la repudia y trabaja para que pierda la mayoría. Ha malgastado su oportunidad, ha fracasado estrepitosamente, no ha respondido a las expectativas y sólo le queda la belleza que Herrera y yo le reconocemos, su simpatía y un pico de oro que no calla aunque nada diga. Mira Ruben, a mi esta tía me cae bien, me pone incluso y me jode que la haya fastidiado, pero no debe seguir. Sin miedo a repetirme, como dijo George Bernard Shaw, “los pañales y los políticos hay que cambiarlos a menudo… y por las mismas razones”.

Por cierto, aunque se trata de otro tema, hacer de Zapatero el culpable de todo es fácil, pero ni es cierto ni ayuda a solucionar las cosas. ¿Has confrontado sus datos con los de Camps?, hay más de un responsable en el paro, la deuda y el mal gobierno.

CONTRA LOS TÓPICOS DE MILAGROSA MARTÍNEZ

CONTRA LOS TÓPICOS DE MILAGROSA MARTÍNEZ


Es propio de toda institución cerrar un ciclo con unas reflexiones preñadas de elogios a la labor realizada, algo así como los discursos de jubilación. Ninguno ha sido un vago, un impresentable, un mal compañero; al menos yo no he tenido esa suerte, acudir a un homenaje en el que se diga la verdad, y espero que en el mío siga imperando la hipocresía, una expresión exquisita de refinamiento social. El artículo que nos ha endosado Milagrosa Martínez es un ejemplo de ello. Todo es vacuo, impostado, artificial y valdría igual para el periodo de sesiones de hace cuatro años como para el siguiente.

“Nos hemos de felicitar por la excelente labor que cada uno de los diputados y diputadas han hecho a lo largo de la legislatura, un trabajo amplio, minucioso y riguroso”. Esto dice en su artículo sin que se le caiga la cara de vergüenza. Los ciudadanos han manifestado en cuanta encuesta se les hace que uno de los graves problemas de este país son los políticos; su absentismo, el sectarismo, la falta de respeto por las minorías o la ausencia de ética en el gobierno.  Eso sin entrar en la simple delincuencia, donde docenas de implicados, imputados y condenados, nos remiten a un paisaje desolador, con la Comunidad Valenciana destacada en la difícil carrera por conseguir el mayor número de políticos envueltos en el escándalo. A ello hemos de unir la opacidad, las preguntas no contestadas, las ausencias clamorosas, las respuestas deliberadamente insuficientes, las negativas por cuestiones reglamentarias ridículas. No señora Milagrosa, no ha sido ejemplar, ha sido todo lo contrario. Además han conseguido que lo que sucede en las cortes no le interese a nadie. ¿Ejemplar?

“Durante la misma se celebró el 25 aniversario de Les Corts, un hecho histórico que supuso la recuperación de las instituciones de autogobierno de nuestra Comunitat, casi 300 años después de los acontecimientos que supusieron, en 1707, la definitiva pérdida dels Furs y de nuestras instituciones”. Lo de los 25 años está bien, lo de la pérdida de los fueros o Furs es una tontería con balcones a la calle. Casi ningún valenciano conoce ese episodio, a los que lo conocen les importa más bien poco  y a quienes lo recuerdan, como usted, con añoranza fingida, habría que decirles que, afortunadamente. Los fueros son privilegios, o sea concesiones, son negociables y varían en función de alianzas, filias o fobias, intereses o compromisos. Por el contrario, los derechos, que es lo que tenemos, son universales, consustanciales al hombre por el hecho de serlo, al margen del territorio o cualquier vicisitud. La Constitución, estableció un orden más justo, mejor y deseable que el que perdimos en el siglo dieciocho, donde éramos sólo súbditos o siervos, ahora somos ciudadanos con plenos derechos y nos concedió una autonomía que las ansias megalómanas de los gobernantes han llevado al límite, trastocando su eficacia en una elefantiasis estatista que las ha puesto en cuestión y en la ruina. Valencia entre las primeras.

 Este lenguaje historicista es falso, sólo sirve para darse una pátina de valencianismo de salón, trasnochado, absurdo y que busca, en el fondo, apelar a lo más primitivo de las emociones cívicas para socavar mayores competencias, no porque sean necesarias para el buen gobierno, sino para aumentar el poder; como esas pseudo – embajadas que tanto dinero cuestan y que son atributo exclusivo del gobierno central, tan disminuido. El órgano que preside es incompatible con los fueros que añora y que nada añaden a la identidad de los valencianos actuales.

Cuide sus devaneos identitarios, no son propios de su electorado y los carga el diablo. Hay municipios que tienen más personas nacidas fuera que dentro; ¿somos valencianos de segunda? ¿Qué debemos sentir, saber, comer  o querer para ser valencianos de primera? Mire, son los derechos humanos lo que hay que reivindicar y perseguir no los fueros, y las constituciones  emanadas tras su declaración  en 1948 aseguran que nadie puede ser discriminado por cuestiones de identidad, sexual, de origen o de la clase que sea, algo que no garantizaban esas instituciones que falsamente añoran. ¿Apela a alguna identidad en particular por algún motivo político concreto? ¡Nuestras señas de identidad!, ¿qué es eso? ¿Tenemos la  misma identidad usted y yo que nací en el Reino de León? ¿Es compatible nuestra identidad valenciana con que usted vaya a las Hogueras o las Fallas y juegue a la pelota y yo pueda prescindir de tan magníficas expresiones de valencianidad? Mire, por concluir, las identidades políticas, con la lengua como gran señuelo, son el germen de la xenofobia, del odio al otro, al de fuera, son la antesala de los Balcanes, el preludio de la causa aria. Cambie de discurso, usted y los demás. Está bien recordar el pasado, conservar paisajes o arquitecturas, incluso costumbres, pero hacer de ello un tótem no. Mi identidad está más cercana a Mandela que a usted; ¿Será valenciano Morgan Freeman?

 

PACTO CON APOR

PACTO CON APOR


El representante de C.L.A.R.O. en la presentación de la candidatura para las próximas elecciones municipales en Orihuela, a las que acude en coalición con Centro Liberal renovador, hizo una primera parte de su discurso magistral. Algunos deberían leerlo detenidamente, pues fue toda una lección sobre qué es y en qué se asienta la democracia; no es extraño que su formación diplomática le animara a regalarnos esa pieza llena de discreción y elegancia.

Evitó dar la sensación de erudito eludiendo a los autores de las citas que trufaron su alocución. La primera, de Lord Acton, afirma que todo poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. No es sólo una frase ingeniosa, es una verdad empírica. Lo vemos en las satrapías africanas que hoy son mayoritariamente contestadas cuyos regímenes llevan décadas y cuyos responsables están entre las fortunas más vergonzantes mientras sus súbditos, que no ciudadanos, se debaten en la miseria y la falta de libertad. Lo demuestran las tiranías comunistas de Cuba o Corea y lo sufrimos en las democracias donde se perpetúa un partido; ocurrió en México con el PRI y  a menor escala en la Andalucía de Chaves o la Orihuela de nuestros amores. Da igual el ámbito, el efecto es la corrupción, si encima no hay democracia a ello se le suma la violencia, el horror o el genocidio. Por tanto siguiendo el argumento de Bob Houliston, tomado de Acton, persistir en el poder de modo prolongado es una apuesta segura por la corrupción y esta actúa como un disolvente sobre los fundamentos de la democracia. Pensemos mucho qué vamos a votar el próximo mayo.

Valiéndose de un dicho inglés aseguró que la democracia todavía no ha llegado a la costa, que sus habitantes son ciudadanos de segunda, pues se les escatima el derecho al voto con toda clase de trabas administrativas, debiendo aceptar que se les gobierne por personas a las que no han tenido la oportunidad de elegir.  Muchos hemos denunciado estas maniobras del PP oriolano, gobierno deliberadamente ineficaz, que sólo persiguen sustraer el descontento que intuyen en la costa del escrutinio público; como fraude electoral lo calificó nuestro hombre en la playa. Y pensémoslo, el 40% de los oriolanos no hemos nacido aquí, este municipio ha cambiado y deben cambiar por tanto muchas cosas. Que no haya verdadera democracia, así como que haya un voto cautivo y condicionado en las partidas rurales, es mucho más grave de lo que estaríamos dispuestos a admitir.

C.L.r. y C.L.A.R.O. presentaron un proyecto que puede ayudar a muchos a no inclinarse por el PP, viendo en sus ideas centrista y liberales un elemento corrector de los posibles (no lo creo) excesos de los socios de izquierda. La unión de fuerzas ayuda a sentir que no se desperdicia el voto en una sopa de letras y nos alegramos de que las diferencias entre ambos no hayan prevalecido sobre los abrumadores objetivos comunes. De los errores se aprende.

No pocos de los asistentes a la presentación eran de A.P.O.R., estábamos expectantes sobre cómo se había recibido nuestro apoyo. Nos sorprendió que no hubiese ninguna referencia a ello en ningún momento. Cuando sumaron los votos nada más contabilizaron los 1881 del centrista y los 916 de la costa, ni una palabra de los 1157 que añadía A.P.O.R. En fin, cosas veredes amigo Sancho. Pero no quiero terminar con el ánimo mohíno y recordaré a Sir George Bernard Shaw, que dijo: “los pañales y los políticos se han de cambiar a menudo, y por los mismos motivos”

EN APOYO DE LUNA

EN APOYO DE LUNA


Los tribunales han absuelto al portavoz socialista de una acusación imposible: revelación de secreto. Tan secreto que había salido en los medios de comunicación. El calvario que ha sufrido por parte de los verdaderos implicados recuerda más a sociedades totalitarias o mafiosas que a un verdadero Estado de Derecho. Luna denuncia una trama, pero en realidad es un modo de actuar, casi parece de ser, instalado en la Comunidad Valenciana con el permiso de Madrid y la benevolencia, hasta ahora, de muchos medios de comunicación, instituciones empresariales, financieras y de todo tipo. La corrupción es posible por los tibios, los acomodados y los biempensantes, aquellos que siempre están donde más calienta el sol.

Quien no haya experimentado la persecución política de un partido hegemónico dirigido con maneras de camorra desconoce el alcance y la dureza que pueden emplear esos mismos dirigentes que se muestran melifluos e inseguros para dar una opinión comprometida sobre asuntos con cierta polémica social. Su aparente debilidad es pura imagen, no dudan en utilizar cualquier recurso si creen asegurada su impunidad. Infamar, destruir carreras, denunciar falsamente, editar libelos como La Prensa y repartirlos con recursos públicos, publicar noticias mentirosas, amenazar, castigar a afines o familiares… da igual. Y lo sé porque lo he sufrido. Yo sí le entiendo, como no he dejado de comprender la frase de Olivas cuando le mostramos documentos sobre irregularidades en Orihuela, “lo único importante son los votos”.

Para mi Luna es un héroe contemporáneo. En un PSOE  hasta hace bien poco acomodaticio, sin ideas ni principios, rodeado de familias que sólo buscan repetir y repartir migajas de oposición estólida, se ha fajado con un discurso ético irreprochable, ha aguantado las acometidas mediáticas y políticas con fuerza y ha sido capaz de arrojar la primera piedra; quizá no debió tirarla al suelo y sí a ese manipulador que es Blasco, al que hubo que eliminar por presunta corrupción cuando era consejero de Lerma y que sigue con su capacidad de intoxicación intacta. Que sepan los miembros más acérrimos del partido que este tipo perteneció al comunismo más radical y hoy dicta las líneas ideológicas de la derecha valenciana, tan tosca, paleta y victimista en las manos de Camps.

Luna no ha denunciado una trama, ha denunciado la institucionalización de la corrupción a todos los niveles. Un repaso desde el sur nos muestra cómo se juntan los modos y los protagonistas. En Gomorra, Roberto Saviano, detalla el negocio que mafiosos y políticos tienen con el ladrillo y las basuras; en la Comunidad Valenciana, de modo algo chusco o menos literario, asistimos asqueados a escándalos similares. La connivencia del poder con empresarios nada dudosos es asfixiante, los fastos que montan los partidos, el nivel de vida exhibido, impropio de las funciones que desempeñan, el nepotismo y el simple desprecio de la ley son síntomas de que nos gobierna una clase que entiende de hebillas italianas pero desconoce la ejemplaridad, la austeridad y la honradez.

No son dos tramas, Gurtell y Brugal, son una, es la forma de actuar del PP en Valencia y Rajoy es cómplice porque estas cosas las sabe. A usted le acribillan unos dirigentes que se sublevan cuando no les ponen donde quieren, que gastan dinero público, según se denuncia en la prensa, para boicotear las elecciones dividiendo el voto de la oposición, que fomentan formaciones locales contrarias a su partido el PP con disidentes sostenidos hasta última hora con dineros que debían mitigar el paro, por tipos que pagan en efectivo cualquier gasto sin justificar el origen de tan magnos ingresos, por señores que amañan contratas o dan destinos dudosos al dinero que creemos va para los más miserables de los desposeídos.

No lamente el daño recibido, ha hecho usted un gran servicio y muchos se lo agradecemos.

EL URBANISMO SEGÚN LA TÍA MARI

EL URBANISMO SEGÚN LA TÍA MARI


Recientemente reclamaba nuestra alcaldesa ideas, quería oír a la sociedad, yo tengo una que puede ser de utilidad, se la tomo prestad a mi cuñada. Es simplemente sentido común y gusto por los detalles, paso a contarla. Se trata de peatonalizar el trozo de la calle Aragón que limita con la plaza Ocarasa. Es una vía que no tiene apenas incidencia en el tráfico, pues lo resuelve Tormo de Haro y que, sin embargo, resulta peligrosa para los niños que juegan en el parque y salen del mismo tras un balón corriendo.

Si se hace con gusto quedaría un espacio urbano más acogedor, apto para los negocios que proliferan y solo sería necesario habilitar unos horarios de carga y descarga en franjas que los chavales no utilicen. Esto supone ampliar el domino del parque hasta los bloques de edificios, promoviendo un urbanismo blando transitable por los discapacitados y personas con movilidad reducida. La elección del pavimento debe ser acorde con el lugar, fácil de mantener y seguro en seco y en mojado, no como  la glorieta Gabriel Miró.

Por su ubicación se presta a la presencia de multitud de gentes; niños del colegio inmediato, jóvenes del conservatorio de la Lonja, personas que acuden a los supermercados, la universidad, el ayuntamiento o la notaría. Al estar circundada la Ocarasa en tres de sus lados por calles con tráfico, tener  al lado el aparcamiento rotatorio (zona azul) la hace muy accesible para visitantes ocasionales. Sería una de esas sorpresas que te dan las ciudades pensadas para la buena vida de sus vecinos y que ofrecen nichos de empleo en un sector que está sobreviviendo con enormes dificultades. La ley antitabaco ha dado oportunidad a la hostelería de recuperar las calles para los transeúntes y en general, si les ayudamos, estos espacios propiciarán que los servicios (bares, tiendas, peluquerías,…) que ya existen aumenten su rentabilidad y perdurabilidad. Este trocito de calle, ahora feo y peligroso, se transformaría en un seductor espacio que añade valor a los negocios presentes y futuros, seguro y acogedor. La plaza San Sebastián es un precedente valioso, aunque debemos diseñarlo con mayor refinamiento y elegancia.

Piénsenlo dilectos aspirantes a gobernar. ¿Ves Mónica cómo te tomo la palabra y aporto algo?, otra cosa es que te guste la idea de la tía Mari. Y cuidado con las fechas de inauguración o adjudicación, que luego pasa lo que pasa.

 

 

PEPA FERRANDO MIENTE

PEPA FERRANDO MIENTE


No necesito remarcar aquí mi admiración y reconocimiento por la trayectoria política de Pepa Ferrando. Soy fan incondicional; como vulgarmente se dice, esta tía me pone. Me gusta su desparpajo pinturero, me encandila su locuacidad turulata, me excita su obstinada impertinencia y me conmueve su absoluta falta de templanza, moderación y educación. Siempre da juego, si existe oportunidad de meter la pata, no hace falta salir voluntario, ella, con un par, se tira de hoz y coz; sobre todo de coz.

En el club de admiradores de esta “celebritie” apostamos que nadie superaría la boutade sobre Miguel Hernández, cuando dijo, llena de la autoridad que da la ignorancia con sello universitario, que al poeta no le deben nada los oriolanos sino al contrario, vamos que este era grande porque lo habíamos hecho grande los curritos de a pie. Pues, como siempre, la minusvaloramos. La insidia lanzada contra el concejal Culiañez ha alcanzado el record de bajeza, mala intención, falta de escrúpulos y desvergüenza. Hombre, digo mujer, Pepa, cómo se te ocurre acusar de pícaro al edil más horado según el ranquin nacional. Es que no te fías ni de los datos.

No obstante deseo dar mi enhorabuena al periódico(La Verdad) y al redactor en particular por poner, en un ejercicio de periodismo de altura, el contraste entre la mentira eructada por la concejal de cultura y la pura y simple realidad, lo que además alimenta la, ya cebada, constatación de que su gestión es pésima, ineficaz, conflictiva, palurda y sectaria. El que quiera investigar la historia de Orihuela debe ir a casa de Pepa y confiar en que a esta le caiga bien, porque se comporta igual que si el patrimonio fuese suyo ¿Habrá cosas en los archivos del siglo catorce que no deban saber los de la oposición? El periodismo no es solo poner lo que digan unos y otros, es contrastar, certificar, corroborar para que la historia sea objetiva sin fisuras; dar el mismo valor al mentiroso que al honesto en aras de la supuesta imparcialidad se aproxima más al fraude que al noble ejercicio del cuarto poder, sin el que la democracia es un cuento. La libertad de expresión exige veracidad, de lo contrario es manipulación, intoxicación o incluso delito. Pepa, pide perdón y dimite  y vuelve a comportarte como dicen tus amigos que eras, pues parece que te has transformado. Y los demás, admitamos que todos los políticos no son iguales.

EL PALMERAL AGONIZA

EL PALMERAL AGONIZA


De verdad me pregunto muchas veces qué piensa la gente cuando dice que quiere a Orihuela. Su comportamiento es manifiestamente contrario al sentimiento expresado. Pocos se movilizan contra la desaparición del patrimonio arquitectónico, incluso aplauden cuando se hace con nocturnidad y alevosa complicidad municipal ¡Qué bonita queda esta plaza sin el palacete que dificultaba la vista!

A penas hay debate cuando se cuestiona la figura de Miguel Hernández, ni se reclama a la alcaldesa un gesto tras quedar impávida en la ciudad de las palmeras cuando le espetan en las narices aquello de “el poeta de Elche nacido en Orihuela”. Igual lo de nacido aquí lo he añadido yo.

El silencio se espesa como respuesta a las denuncias de unos pocos por la rapiña sobre Sierra Escalona, como si este enclave único no tuviese importancia. Y máxime cuando el  objetivo es enriquecer más al empresario, me imagino que agradecido con el grupo de gobierno, que pronto son las elecciones. Nuestra riqueza sólo sirve para embellecer los pregones, que después de ver la desidia general suenan a impostura. Todas estas cosas y muchas más las han denunciado los grupos de oposición y aun debemos aguantar que en la calle se diga que qué hacen. Pues predicar en el desierto de conciencias encallecidas y abúlicas en que se ha transformado este pueblo.

El palmeral es el último sobre el que se ha dictado sentencia de muerte, que no es sino la crónica de una muerte planificada. A finales de los ochenta el primer mandatario del PP, al gobierno de nuestra ínclita urbe, impidió una propuesta de UCD en las cortes Valencianas para proteger el palmeral con la complicidad de Lerma. Hoy asistimos al derrumbe de palmeras; a su secado sistemático como denunciaba Emeterio, vecino de San Antón; a su eliminación para ubicar edificios que nunca debieron estar allí; a la obturación de los canales de riego tradicionales, al vertido indiscriminado de basuras, inertes y restos de pinturas; al uso por parte de personas cercanas al grupo de gobierno del agua de riego para su uso exclusivo. El palmeral es un enfermo grave y lo envenena la ineptitud o la mala fe del partido que nos gobierna.

Plantear medidas de reconocimiento, como patrimonio de la humanidad, cuando nos lo estamos cargando suena a sarcasmo, decir que está mejor cuidado que el de Elche es un insulto a la inteligencia de los vecinos, exhibir  informes sobre su atención pura pantomima. Y mientras que hacen los oriolanos: nada. Nos da igual. No exigimos responsabilidades, miramos a otro lado. El PP local ha logrado desactivarnos como sociedad, somos un ente amorfo, sin pulso y sin criterio, carecemos de amor propio y confundimos el ser de derechas con apoyar a una maripandi de inútiles, robaperas en espera de juicio y vagos (alguno ha cobrado por vivir a mil kilómetros como si trabajase aquí) sin oficio conocido ni formación.¿ No es eso una estafa como la de las jubilaciones andaluzas? El palmeral precisa un plan urgente que pasa por la paulatina eliminación de construcciones, justo lo contrario de lo que se está haciendo, y por su regeneración natural. Solo así podremos devolverle el esplendor que nunca debió perder y transformarlo en un activo turístico de primera con los consiguientes réditos económicos.

MAITE VALERO LA CONCEJAL ANUMÉRICA.

MAITE VALERO LA CONCEJAL ANUMÉRICA.

Inocente

No voy a negar el éxito del Mercado Medieval, al margen de que sea o no el más grande de España o de la bolica del mundo que no se pueda repetir, que decíamos de pequeños. Al municipio le hacen falta esos estímulos y ampliar oferta, mejorarla y potenciarla nos favorece a todos. Un triunfo de la ciudad y de sus gobernantes.

Pero me cuesta digerir algunas cuestiones y pido ayuda:”La Concejal de Festividades, Mayte Valero, ha valorado esta mañana el acto del pasado fin de semana “Orihuela Medieval” como un éxito, dado que la cifra de visitantes está por encima de las 500.000 personas” ¿Quién hace cálculos tan extremosos? Según la noticia, que recojo literalmente, se apoya en la policía, sin indicar los métodos de conteo, dando como cifras puntuales en las horas de mayor afluencia picos de 300.000 personas. No dudo de que la concejal en cuestión estuviera absolutamente persuadida de la veracidad de los datos ni de que el horóscopo o la quiromancia pueda ser sus referentes intelectuales más fiables.

Hagamos unos números para entender la cifra:  supongamos que ningún oriolano del casco se quedó sin ir, lo cual es mucho suponer, no más de 40.000 personas desfilaron por la ciudad abducida al Medievo. Imaginemos que algunos vinieran en  autobús, podemos admitir que llegasen mil durante el fin de semana, que no son pocos, repito, mil autobuses, eso no se aparca en cualquier lado, ¿verdad?, pues entre todos no sumarían más de 50.000 turistas ocasionales. También podemos sostener que llegasen a patadas en coches desde pedanías, comarca y poblaciones de varias provincias; supongamos que aparcasen, en el hueco que dejaron los mil autocares, unos 30.000 coches foráneos, que iban llenos todos (gente con conciencia ecológica), unos cuatro ocupantes de media, lo que nos da 120.000 peregrinos motorizados, si bien no se me ocurre donde metieron tal cantidad de vehículos. Pues bien, llegamos, tras cálculos tan desorbitadamente exagerados a una cifra que rondaría los 210.000, admitiendo, que ya es admitir, que todos, absolutamente todos, coincidieran en el mismo momento en el mercado medieval. Por tanto vuelvo a preguntarme por los métodos de cálculo de edil tan brava.

Como esta son multitud las veces que nuestras autoridades se pasan de frenada en el autobombo atendiendo a las dificultades que tenemos el común de los humanos para pensar en términos matemáticos, pero la simple cuenta de la vieja nos revela que si vinieron diez veces menos de personas ya nos podemos dar con un canto en los dientes, sin menoscabo de que fuese un acontecimiento memorable. Un poco de seriedad no viene mal y sospechar de datos tan absurdamente fantasiosos es un ejercicio de higiene mental básica. Yo me pregunto si todo cuanto dicen tiene la misma credibilidad.