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miguelangelrobles

MENTIRAS Y VERDADES SOBRE LA CIUDAD DEPORTIVA

MENTIRAS Y VERDADES SOBRE LA CIUDAD DEPORTIVA

 


En el pleno del martes 23 de febrero el concejal del PP Antonio Rodríguez Barberá mintió sobre varios aspectos y apenas dio razones válidas para llevar el proyecto a lugar tan impropio. Mintió sobre la distancia, que limitó a tres kilómetros del centro de la ciudad; salvo que la glorieta no sea el centro urbano de Orihuela, tres kilómetros es lo que hay hasta el cruce de la general, lo he medido en moto, en coche y corriendo, y sé que usted, corriendo al menos, no.

Mintió cuando dijo que todas, lo que repitió en sus dos intervenciones, las ciudades ubican sus instalaciones alejadas del casco urbano. Los ejemplos de lo contrario son numerosos y sus centros deportivos presumen de la accesibilidad e integración, condiciones que deben imperar. Además trató de confundir con propuestas grandilocuentes como el diseño de espacios para la práctica internacional.

Las cosas se están haciendo mal porque el procedimiento debe ser diferente. El PP de Orihuela nos tiene acostumbrados a endilgar a los técnicos la justificación de sus decisiones políticas, por ello habría que averiguar cuáles son los criterios técnicos que aconsejan las buenas prácticas urbanas en materia deportiva. Pues bien esto es lo que dicen: las instituciones públicas, y en concreto las corporaciones locales, se ven obligadas a establecer previsiones anticipadas sobre qué espacios deportivos necesita su ciudad, dónde ubicarlos, cómo programar su ejecución o qué actuaciones se entienden como prioritarias. Una tarea que, en todo caso, es recomendable que sea realizada de manera previa y autónoma respecto de la planificación urbanística municipal, de cara a la posterior incorporación de sus conclusiones al correspondiente Plan General de Ordenación Urbana, que será el que dote de los suelos necesarios para la implantación de los equipamientos deportivos. Por tanto, la formulación de un Plan Local de Instalaciones Deportivas, PLID, supondrá una ocasión para que se reflexione sobre las necesidades que en esta materia tiene el municipio. Esto afirma García de los Reyes en su artículo La Ciudad Comprometida. Usted demostró desconocer las instalaciones que administra y por ello obvió algunas de mejores actuaciones que han tenido.

Aquí hemos decidido al margen del plan general que se supone es inminente, no hemos hecho, o no tenemos constancia, el plan local de instalaciones y nos dedicamos a gastar dinero en reformas, construcciones y mejoras sin ton ni son. Porque sí, se está gastando mucho en deportes, eso es cierto, pero no se dice que gran parte de nuestras instalaciones sólo tienen el valor que les da el suelo que ocupan, en muchos casos como mera moneda de cambio: pistas obsoletas, inadecuadas, fuera de toda lógica constructiva o de gestión, con el caso paradigmático del campo de Los Arcos, que como diría Culiañez, semeja estar en zona de guerra. Hoy por hoy es un equipamiento del que podemos avergonzarnos sin pecar de tendenciosos.

Y sí, señor Barberá, hablamos de un municipio extenso, disperso y complejo, lo que habría de extremar el cuidado en la planificación a fin de ahorrar dinero y suelo. Pero la gestión de su partido apuesta por lo contrario yendo a salto de mata.  Usted tiene un documento que le informa de que nos sobran pistas y nos faltan equipamientos de calidad, un documento que le aconseja los criterios de ubicación y que sigue vigente en múltiples aspectos. Pero no es el bien del municipio lo que les guía en esta ocasión, es otra cosa.

Nos amenaza con llevar el Campo de Los Arcos a Benferri, es una buena idea para hundir al Orihuela, le felicito por ponerlo difícil y le remito a Murcia en días de partido para que vea el caos, cómo muchos deben aparcar a kilómetros del estadio y soportar colas infernales; nosotros tendremos en lugar de un centro comercial atractivo un polígono industrial como complemento. Su intervención fue pobre, deshilvanada y dispersa, le salva que la población no es consciente del daño que nos hace este despilfarro, de lo contrario tendría otra plataforma como la de los Andenes.

La foto muestra gráficamente la ignorancia o la mala fe del grupo de gobierno.

 

 

LA CIUDAD DEPORTIVA

LA  CIUDAD DEPORTIVA

Dinero boca

A finales de enero el concejal de deportes de Orihuela nos anunciaba que, con dineros del plan confianza de la Generalitat, se iba a licitar la primera fase de la diferida Ciudad Deportiva que, hemos de recordar, no está hecha porque al anterior alcalde y parte de su grupo no le dio la gana, pues Zaplana aseguró a quien les escribe en presencia del director general de deportes, el Señor Cervera, que teníamos 5oo millones de pesetas para empezar, o sea  unos tres millones de euros. Y digo para empezar, porque el objetivo era lograr un acuerdo que elevase tal colaboración hasta cerca de los seis millones de euros. Tal logro se lo trasmití al entonces alcalde junto con el compromiso de restaurar el refectorio de Santo Domingo, en el cual se había volcado la responsable de restauración, Dª M.C. Pérez, y cuya realidad es patente.

Respecto del lugar elegido, el actual emplazamiento de OCIOPÍA, no había pega alguna puesto que los propietarios estaban de acuerdo en permutar y existía una buena predisposición. Además la ciudad conocía el anteproyecto, expuesto en unas jornadas celebradas en el colegio arriba citado y debatido públicamente en la Biblioteca Pública. Todo el municipio sabía del documento, la financiación y los plazos estimados; y todo el mundo pudo opinar sobre su idoneidad y mejoras. Había una gran esperanza en esto y en el plan previsto de inversiones para el resto de partidas rurales y la costa, que dijimos, precisaba de un plan especial al carecer de toda instalación. Como anécdota, indicar la perplejidad del director de deportes al constatar que, hasta que fui yo, el ayuntamiento no había solicitado nunca ni un duro para deportes.

No tenemos una Ciudad Deportiva en condiciones y en el mejor sitio porque algunos concejales del PP no han querido, dejando escapar casi mil millones de pesetas, y porque a algunos no les interesaba aun no sé porqué. Como dice el adagio, cuando algo no tenga lógica “chercher la femme o chercher l’argent”.

Ahora nos dice el concejal que sí, que la van a hacer lejos de la ciudad, supongo que para perjudicar y encarecer su acceso, en un lugar pegado al polígono industrial, que además es inundable. Y nadie nos ha pedido opinión ni nos ha mostrado el proyecto ni se ha solicitado debate alguno sobre su conveniencia. De hecho cada vez se presenta algo diferente y lo que viene es un remiendo castrado por separar instalaciones que deberían ir juntas para aumentar la afluencia, la rentabilidad y mejorar la gestión. La piscina cubierta era uno de los elementos constitutivos sobre los que debió construirse este proyecto. Ante el dislate del equipo de gobierno la señora Moreno, del PSOE, dijo: que su grupo considera que este no es el lugar más idóneo para levantar esta infraestructura porque está lejos del casco urbano y es poco accesible para sus usuarios potenciales. Pero apenas nadie se ha interesado, ¿nos da igual?

Al hilo de estas declaraciones aparecía un estudio del Instituto Cerdá, especializado en urbanismo, que recordaba que el artículo 120 del anteproyecto de Economía Sostenible contiene un mandato expreso para integrar políticas de desarrollo urbano, económico y de movilidad de modo que se reduzcan los desplazamientos habituales y se facilite la accesibilidad a los servicios básicos, con el mínimo impacto ambiental. Nada de lo cual cumple este desgraciado proyecto. Este prestigioso instituto, aboga por localizar los servicios en las áreas urbanas para evitar la fragmentación del territorio (modelo americano) aproximando los servicios a los hogares, la ciudad compacta mediterránea, unánimemente reconocida como más ecológica, más segura y más democrática; entendiendo por esto que existe una mayor interacción entre personas, mayor movilidad social, mejor flujo de recursos e información, reducción de la violencia y la marginalidad, y, paradójicamente, mejor funcionamiento de los transportes públicos. Cuestiones todas que se hacen mucho más importantes cuando gran parte de los usuarios habituales son niños y jóvenes que deberán cruzar carreteras peligrosas y perder horas en esperas inútiles.

Señora Lorente, no cometa este error, busque otro sitio próximo a la ciudad, esto es un disparate, aunque cortar la cinta pueda otorgarle una foto bonita.


LA NEGATIVA POR SISTEMA

LA NEGATIVA POR SISTEMA


El último pleno del ayuntamiento de Orihuela refrenda la impresión que cualquier observador de la política local se lleva, los concejales del PP aplican el rodillo por sistema. Lejos de ser este un comportamiento razonable en democracia, demuestra debilidad, inseguridad y miedo. Desde hace años es práctica entre ellos denunciar en bares  o compañeros de la oposición las riñas intestinas, la falta de planificación y, lo que es más grave, las mangancias, reales o supuestas, en que incurren sus conmilitones.

Al final lo que queda es la sensación de que en este municipio, una suerte de determinismo histórico, de fatalidad congénita, nos guía hacia la degradación con el apoyo, cada vez menos entusiasta, de una gran parte de los vecinos, que siempre encuentran una última excusa para votar al PP. Nadie parece contento con la gestión, pero los resultados cantan. Mónica había concitado grandes esperanzas, pero su labor a penas supera lo anecdótico y está supeditada a una ligereza incompatible con los grandes retos que debe asumir.

Denunciaba con serenidad el concejal Bascuñana la paralización incomprensible del plan general, una adjudicación que debió resolverse en  dos meses lleva diez parada y sobre tal estado pende la sospecha. Pero lo más grave no es eso, lo terrible es que se plantean iniciativas que pueden influir sobre este documento, sobre el futuro de la ciudad, sin más justificación que la mera ocurrencia, lo mismo que critican de Zapatero. El aparcamiento de los andenes nadie lo percibió como una idea a debatir, y las catas desmienten ese clavo ardiendo, lo que ha ocurrido es que la respuesta cívica ha sido tan contundente, tan preñada de sensatez, que ha atemorizado al grupo de gobierno.

Seguimos sin entender por qué la alcaldesa no ha convocado un debate popular para saber qué municipio queremos, qué municipio podemos tener y cuál deberían ser los hitos a definir. Algo parecido a lo que hizo en la CAM el señor Alfonso Vegara, pero ceñido al terreno, con participación de colectivos, agentes sociales, especialistas, políticos, vecinos. Este documento sería un punto de partida ideal para el nuevo plan general, un marco desde el que tomar decisiones estratégicas, ahora que hemos colapsado el modelo de ladrillo barato.

Todo destila improvisación, oportunismo, desgana o simple rutina. Incluso la constatación de la mala administración se intenta vender como un éxito: reconocer que Fitur ha salido más barato no se sino la demostración del despilfarro con que se acudió otros años, concejales innecesarios, comidas que nada aportaban, invitados que estorbaban, boato y lujo para consumo particular y autobombo, vacaciones que silenciaban a los incómodos. Si la gente supiera en qué y cuánto se ha gastado en esa feria de las vanidades sin razón alguna denunciaría a más de uno.

Y en medio de este marasmo, mientras el picudo rojo se enseñorea, los concejales del PP niegan sitio a los de la oposición en los  órganos de representación del Centenario sin más argumento que la simple rapacería, pierden la oportunidad de traer el legado a donde debiera estar y siguen trasmitiendo la imagen de que en Orihuela el poeta es sospechoso. No lo sienten como suyo y por ello tienen en ruinas su entorno, para vergüenza de propios y extraños, para escarnio de una gran ciudad. Sin embargo, ironías del destino, lo poco que hagan será  con el dinero de Zapatero. En Elche el año del poeta discurre magistralmente de la mano de un oriolano; nosotros, entre tanto, seguimos enfrascados en el enfrentamiento, perdiendo protagonismo, sumando errores y dándole la razón a Josefina Manresa que huyó de Orihuela por una herida que nuestra estupidez no deja de hurgar.

LA IMPERTINENCIA DE DON PEDRO

LA IMPERTINENCIA DE DON PEDRO

 

Indeciso

La propuesta de nombramiento como hijo adoptivo de Torrevieja  que el alcalde hace a don Francisco Camps es uno  de esos gestos, realmente sin importancia, que restan crédito a quien propone, a quien lo recibe y a la política en general. No es que  el presidente  no se lo merezca, que posiblemente sí, sino que el momento no puede ser peor, o sí, que diría su jefe de ambos.

Me explico, un nombramiento honorífico de este tipo debe recaer  sobre personas de incuestionable trayectoria y que acumulen méritos evidentes para todos. Sobre el Molt Honorable no se dan esas circunstancias en este momento, puede que más adelante. Sin dudar de su preocupación por la ciudad de la sal, el dichoso nombramiento suena a componenda, a truco de alcalde veterano que aprovecha la debilidad del jefe para lograr no sabemos qué y que este le deba una. Una más.

No se puede otorgar este título a alguien que puede ser  imputado de manera grave en un asunto de corrupción política y menos por  quien debe su relativa impunidad judicial al beneficiario.No presupongo nada, simplemente los hechos les descalifican, momentáneamente, para dar y recibir tal merced; y empecinarse es una ofensa  a la dignidad de la ciudad y del honor que pueda derivarse de tal distinción. Es un uso partidista y tramposo que únicamente sirve para crear polémica, nada aporta al pueblo y aviva la atención sobre un político que ha pasado un auténtico calvario. Flaco favor le hace don Pedro a su amigo.

Si se me permite la expresión, es una chulería de alguien que sabe que no tiene rival, puesto que la oposición se encarga de hacerle el trabajo, lo que no obsta para que tal salida de pata de banco demuestre que hace tiempo que perdió la vergüenza política. Los honores se dan a quien lo tiene y el de estos dos está pendiente de que la justicia les libere de las sospechas que sobre ambos recaen. No digo que sean unos corruptos, pero pesan duras sospechas y existen diligencias y denuncias que les apuntan. Estamos ante una cuestión de formas y de tiempos, quizá en unos meses o años ambos reciban semejantes galardones y todos, o casi, aplaudamos, pero ahora no es más que una impertinencia del alcalde, una cacicada, una manera de usar el dinero y las instituciones de todos para fines particulares. Y Camps se equivoca si cree que esto, ahora, insisto, le beneficia. A la  mayoría nos deja fríos, pero si algún valor tiene el nombramiento, hacerlo así lo anula y pocos desearan recibirlo después.

Cuando se hace esto, la gente mueve la cabeza y dice: son todos iguales. Y es que se lo ganan a pulso.

 

EL APARCAMIENTO DE LOS ANDENES

EL APARCAMIENTO DE LOS ANDENES


En principio la propuesta de CLr parece de lo más sensato, por ello creo que tiene pocas posibilidades de prosperar. No es novedosa, salvo en la exposición, adecuadamente argumentada, pues es una iniciativa que ya se ha discutido en varios mandatos a propuesta de concejales del PP. Hasta ahora era una hipótesis sin perfilar económicamente ni sobre los impactos sociales, ambientales y estéticos.

Reformar los Andenes, cortarlos y dañar o eliminar los árboles es, como mínimo, una barbaridad. Y, efectivamente, su capacidad para atraer coches y quitarlos del centro escasa. No es una medida que vaya a favorecer la peatonalización o el aumento de personas en la zona comercial y turística de la ciudad, pues su ubicación es demasiado lejana de los núcleos de actividad a potenciar y pocos están dispuestos a andar más de un kilómetro para ir a comprar o gestionar asuntos.

La propuesta del grupo de gobierno puede destruir uno de los pocos lugares emblemáticos que nos quedan y eliminar una zona de paseo esencial, además de trasladar el centro urbano a la periferia, sin saber cómo va a quedar ese fondo de saco con las obras del AVE.

Me alegra que los ciudadanos estén reaccionando, ya que la modificación de espacios simbólicos no puede dejarse al albur de las ocurrencias de unos pocos, por muy elegidos democráticamente que hayan sido. El gobierno de la ciudad es cosa de todos y ninguna mayoría justifica una actuación tan poco meditada, inconveniente e innecesaria.

Sobre los costes la propuesta centrista es meridianamente clara, pero sobre la afección al comercio se queda corta, tanto respecto de los perjudicados por las obras como sobre los que verán aun más disminuida la presencia de transeúntes por la calle mayor, San Pascual y adyacentes, sin que el tráfico fluya mejor, salvo en Duque de Tamames, si cortan Avenida de la Vega.

Creo que atender esta propuesta, más respetuosa, mejorarla y aprovecharla para añadir encanto a la glorieta y restarle pavimento dará mejor resultado. Situar un aparcamiento tan alejado es un sin sentido; destrozar los  andenes, un crimen; eliminar tantos árboles y a tan alto precio, un acto de barbarie; desplazar el centro urbano a la estación, una estupidez.

Luego no digan que el que gobierna se equivoca porque tiene que tomar decisiones; muchas veces se equivoca por despreciar al pueblo, por altanería o por cuestiones que se nos escapan pero que no nos gustaría que se confirmasen. Como con las basuras, la oposición ha avisado y ha dado alternativas. ¿Volveremos a meter la pata… o es la mano? ¿Y ya puestos, hacer el aparcamiento en la plaza de la Ocarasa?

«Propuestas para el cambio»

«Propuestas para el cambio»


Este es el lema de la convención del PP. ¿Para el cambio de qué?, ¿es necesario algún cambio? La mayoría pensamos que sí, pero no solo del partido popular, sino de la clase política en general. Y de los ciudadanos.

La política se ha convertido en poco más que un espectáculo, los líderes se buscan atractivos, jóvenes, tengan o no trayectoria detrás; importa más un buen traje, una foto, una puesta en escena que el trabajo bien hecho, la preparación intelectual o la acreditada probidad. La política llena los informativos, los debates, en clara contradicción con las conversaciones de la gente, que van por otros derroteros. Cualquier presidente autonómico o consejero viaja con regularidad, rodeado de asesores, empresarios, periodistas y pelotas, por todo el mundo como si las autonomías tuviesen política exterior. Los sueldos son potestativos de quien los va a recibir; alcaldes y concejales fijan sus retribuciones, los parlamentarios regulan sus nóminas y la forma de engrosarlas con dietas, indemnizaciones, gabelas y chollos de todo tipo como la jubilación máxima asegurada. Los restaurantes reciben  a diario a cargos que siempre tienen comidas de trabajo con suntuosos menús y caros vinos. En sus desplazamientos por España se hospedan en hoteles de lujo y calzan zapatos de pieles exóticas que la mayoría no conoceríamos si no fuese por los sumarios que apuntan a que esto no es normal. En fin, que parecen pequeños sátrapas adictos al lujo y lo hacen a costa de nuestros impuestos.

Por si esto fuese poco, pasan el día inaugurando obras sin empezar o que terminaron otros, presentando actos, dictando conferencias sobre asuntos que les son ajenos, haciendo declaraciones permanentemente, y, en fin, alejados de su misión principal que es gobernar y hacer leyes en los parlamentos. Algunos nos preguntamos si con semejante ajetreo tienen tiempo de leer las noticias que no hablen de ellos, si se toman un rato para estudiar propuestas estratégicas, si dedican algún instante a su formación política, ética y personal. Algunos nos preguntamos si tienen vida personal o están tan alejados de la realidad y de la gente como parece. Además los partidos nacionales se llaman distinto en los diversos territorios y defienden políticas diferentes sin embargo comprobamos que los delitos no dependen del color ni del territorio ni del código ético, sino de si ostentan el poder: los escándalos urbanísticos son una plaga y lo que conocemos no es más que la punta del iceberg.

Sí hacen falta propuestas para el cambio, como que los partidos dejen de financiarse de modo tan opaco y ello sin parar de sangrar a la hacienda pública: menos espectáculo y más ideas. Los ciudadanos, al menos muchos, esperamos mayor dedicación al cargo, menos presencia en los medios y más en la calle, donde están las actuaciones que deben tomar. Son vergonzosas y rutinarias esas fotos donde un alto cargo va rodeado de docenas de políticos a sueldo que durante ese día no acuden a trabajar y se limitan a hacer de comparsas.

Algunos esperamos que cuando un cargo público es imputado o simplemente denunciado políticamente con cierto fundamento acredite fehacientemente la falsedad y nadie le deje aferrarse al clavo de la presunción de inocencia: papeles, fechas  y datos o a la calle. Y no entendemos como los gobiernos pueden negar información a la oposición o a un ciudadano cualquiera bajo excusas absurdas. Transparencia total para evitar razones políticas que la razón no admite.

Sí hace falta un cambio, la corrupción está minando el crédito de las instituciones en manos del amiguismo, del oportunista, del que calla ante lo que por ley tiene la obligación de levantar la voz. Nos estamos cargando la democracia con la falta de mérito y el corporativismo, con la proliferación de manifestaciones inanes o manifiestamente estúpidas que pasan al olvido rápidamente por le emisión de otras más incalificables. La gente no cree en los políticos, ni en la justicia que ellos eligen y que maniatan con la falta abrumadora de medios, ni tampoco en los empresarios convertidos en sospechosos de connivencia con el poder para aliarse en una casta que sangra los recursos públicos y con la que hay que estar a bien si uno quiere evitarse problemas o tener alguna opción de prosperidad.

Mal ejemplo estamos dando a nuestros hijos y encima nos quejamos de la desafección por la política. Por favor un cambio, pero de verdad.

 

 

QUE RESPETEN LOS ÁRBOLES

QUE RESPETEN LOS ÁRBOLES


Los vecinos de Orihuela se han alegrado a medias con la noticia de que se va a remodelar la avenida que nos une a la estación. Los andenes, para la mayoría, están bien como están, de hecho son de lo mejor que tenemos y de los pocos sitios transitables en verano, una época que dura casi seis meses en nuestras tierras. La preocupación se asienta en dos pilares básicos, qué se va a hacer con los árboles y a quién beneficiará la reforma, así lo demuestran los comentarios que aparecen en Radio Orihuela Digital.

Respecto de la primera, tenemos presente cacicadas como la de la carretera a Beniel, de la cual se quitaron las hermosas y altas palmeras para trasplantarlas al paseo de la estación y seguimos sin una maceta que alegre uno de los recorridos más transitados por los andariegos locales, que casualmente también es una entrada, premonitoria, de la ciudad. El visitante sabe que aquí no somos amantes de los árboles, salvo por el palmeral, sobre el que bastante tenemos con que no lo hayan recalificado, aunque cada actuación va dirigida a desnaturalizarlo y empobrecerlo imitando una estética paleta y artificiosa.

Sobre la segunda, las sospechas son dobles, unas derivadas sobre la gestión y financiación, en las que no voy a entrar, y las otras dirigidas a la orientación de la obra. En Orihuela casi siempre se penaliza al peatón y se potencia el uso del coche, en abierta contradicción con el tipo de ciudad heredado y el clima de que disfrutamos. Los más concienciados apuestan por una transformación que invite al paseo, al uso público de las calles y que motive al vecino a  andar y aparcar el coche. Y creo que esta es la línea correcta, lo que exige que se respeten los árboles existentes y no que se nos engañe como en la plaza de San Sebastián, de la que hemos perdido unos plataneros magníficos, cuando lo que deseábamos era aumentar la presencia de especies y el saneamiento de los que había. Pero me temo que corremos el riesgo de sufrir un nuevo ataque de asfalto y pavimentado como en la glorieta Gabriel Miró y que triunfe la horterada sobre la suavidad de la tierra y el frescor del verde.

Las fotos de las inauguraciones recientes de parques en las pedanías y algún barrio de la ciudad son intercambiables, jardines anodinos, juegos sosos e insuficientes, áridos artificiales que absorben mal el agua y abrasan la piel de los niños, ningún lugar para que las mascotas puedan defecar sin molestar, deficiente separación de espacios, pobre diseño y escasa o nula sombra.

Mis visitas a otras ciudades me demuestra que el gusto por la tierra natural, el equipamiento blando, la frondosidad y una cierta recuperación de la naturaleza perdida son, en general, soluciones más hermosas y benéficas que el abuso del pavimentado, los maceteros desmesurados, los  jardines sin plantas o los bancos incandescentes por ausencia de hojas que cubran el sol que nos derrite. Por no entrar en la distribución, calidades y diseño de los espacios de juego, ocio o descanso.

Unos andenes con árboles, que fomenten el paseo y que huyan de tanto cemento  y enlosado. O sea, que se parezca poco a las sucesivas reformas de la glorieta. Y que no cueste diez veces su valor.

La imagen es de París, del Campo de Marte, a pesar de su tamaño hay menos pavimento que en la de la Ocarasa. Pero es que allí no llueve tanto y son unos atrasados.

EL DILEMA DE LA ALCALDESA

EL DILEMA DE LA ALCALDESA


Desde hace unos meses la portavoz del PSOE está haciendo un esfuerzo enorme de claridad expositiva respecto de ciertos temas que debieran preocupar y sonrojar a los ciudadanos, sean o no afines al PPIO (Partido Popular Institucional de Orihuela). Incluso está bordeando los límites de la prudencia jugándose una querella que, sorprendentemente, nadie le pone.

Como pueblo hemos recibido sin grandes aspavientos la sentencia sobre la desestimación del concurso de basuras, que debió adjudicarse a URBASER, y que está plagada de amonestaciones al grupo de gobierno y a los órganos de control, por tomar una decisión contraria a procedimiento, sobre la que no cabía apreciación subjetiva alguna y que podía costar mucho dinero al ayuntamiento. La oposición avisó y su predicción se ha cumplido, ahora nos puede tocar pagar entre todos mil quinientos millones de pesetas por favorecer a un empresario, si es verdad lo que denuncia Antonia Moreno.

Esta concejal, con un resultado perfectamente predecible, pide explicaciones sobre la gestión de la empresa de servicios ‘Clequali’, que parece “guinda” cerca de un millón de euros al ayuntamiento sin que el concejal ni nadie se digne a dar una explicación, cuando la estamos pagando todos los oriolanos y deberíamos saber en qué condiciones y porqué. Los argumentos para hurtar los datos requeridos son de lo más peregrinos y obedecen a un intento de ocultar algo que no pinta bien.

Mónica debe saber que estas sospechas enturbian la vida política, acrecientan la desconfianza y restan legitimidad democrática a su gestión. Su propio jefe en Valencia ha errado por mentir primero, por negar después y por enfangar a todos todo el tiempo. Los ciudadanos le exigimos una inmediata explicación sobre si está Fenoll detrás de la contrata de basuras y sobre las cuentas de deportes; y ya de paso sobre todas las demás cuentas. No hacerlo la convierte en sospechosa, algo que no le conviene en estos tiempos en los que el PP tendrá que recomponer filas y ella puede verse en los primeros planos dentro de la estructura regional del partido. Bajo sospecha lo tendrá mal, si aleja nubarrones sobre supuestas corruptelas su carrera puede dar un salto enorme sobre el colchón que representa Orihuela y su más que probable reelección. ¿Tendremos una líder de verdad o una nueva decepción?

Pd. Mónica dígale a sus concejales que cuando se denuncia algo no siempre la mejor respuesta es desautorizar al oponente. El parque de la Ocarasa está mal concebido, peor ejecutado y pésimamente conservado. Yo en estas mismas páginas le he apuntado algunas reformas que lo harían muy funcional, más seguro y estético; no las voy a repetir aquí, pero sí decirle que hace más de dos años que oposición y vecinos venimos quejándonos del dichoso parque. Y preguntándonos porqué no se construyó un parquin subterráneo que daría servicio al registro, el ayuntamiento, la universidad, el conservatorio y varios colegios.